Desconfianza y escepticismo prevalece entre el gremio transportista, tras el anuncio del Gobierno de implementar una red de videomonitoreo e identificación automática de vehículos, en la autopista México-Puebla-Veracruz.
Tras el anuncio sobre la instalación de radares, cámaras de videovigilancia y lectores de matrículas a lo largo de la autopista 150-D, México-Veracruz, las reacciones no se hicieron esperar.
De acuerdo con el operador del trasporte de carga, Gerardo González, el gremio ha perdido la confianza en las autoridades debido a la permanencia de asaltos, extorsiones y homicidios en esta importante vía de comunicación.
“Pues si la intención es frenar estos delitos tendremos que esperar para ver resultados", señaló, el camionero con una trayectoria de 30 años en el transporte público federal.
Recordó el asesinato reciente de un operador de 26 años durante un intento de asalto en Nuevo Teapa y señaló que los hechos delictivos persisten en distintos tramos carreteros.
El indicador de estos delitos registra una mayor incidencia
entre Puebla y Villahermosa, Tabasco, con puntos de alto riesgo en Cumbres de Maltrata y Cosamaloapan.
El camionero señaló que la mayoría del gremio asegura una posible complicidad entre algunos malos elementos de seguridad con grupos delictivos.
Incluso cuestionó los procedimientos de revisión a los operadores, quienes, dijo, en algunos casos son intimidados y extorsionados bajo acusaciones de autoridades de conducir bajo los efectos de sustancias ilegales.
Consideró que al entrar en funciones el nuevo programa de resguardo en autopistas y carreteras, de perpetrarse un delito, las empresas transportistas tengan derecho a solicitar videos de las cámaras de seguridad para agilizar trámites de seguro y denuncias ante instancias ministeriales.