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Sección: Estado de Veracruz

Desde enero, Alor y Nahle prometían abasto en hospitales; nunca resolvieron problema

- El año inició con la supuesta distribución de más de 10 millones de fármacos e insumos

- En los meses siguientes, reclamos por desabasto no pararían

- Crisis estalló este septiembre, con protestas de médicos y trabajadores del sector salud

De la Redacción Xalapa, Ver. 11/09/2026

alcalorpolitico.com


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Enero

El año comenzó con el Gobierno de Veracruz anunciando un amplio operativo para mejorar el abasto de medicamentos y material de curación en las unidades de salud. El 12 de enero, la gobernadora Rocío Nahle García encabezó el arranque de la distribución de más de 10 millones de medicamentos e insumos, destinados a centros de salud y hospitales de la entidad.

En aquella ocasión, el Gobierno estatal informó que el abasto promedio se encontraba alrededor de 90 por ciento y que el objetivo era avanzar hacia el 100 por ciento. En el operativo participaron funcionarios estatales y del IMSS-Bienestar, entre ellos Roberto Ramos Alor, coordinador estatal del organismo.

Marzo

En este mes los reclamos llegaron directamente a la Gobernadora. El 3 de marzo, enfermeras abordaron a Rocío Nahle después de un evento en Palacio de Gobierno para reclamar la falta de materiales e insumos necesarios para desempeñar sus labores, las trabajadoras plantearon problemas relacionados con material básico y papelería. La respuesta de Nahle fue instruir la elaboración de un listado de necesidades y plantear la atención de 60 hospitales.

Un aspecto relevante de aquel episodio fue que la propia Gobernadora hizo una diferenciación de responsabilidades y señaló que determinados materiales correspondían al Gobierno del Estado y no al IMSS-Bienestar. Es decir, desde marzo quedó expuesto uno de los principales problemas para determinar responsabilidades: no todas las carencias denunciadas en los hospitales necesariamente correspondían a la misma autoridad.

Semanas después, el Gobierno estatal y el IMSS-Bienestar intensificaron los recorridos y entregas. El 27 de marzo, funcionarios estatales y del IMSS-Bienestar acudieron a hospitales de la región de Orizaba, entre ellos el Hospital Regional de Río Blanco, después de denuncias por desabasto. El Gobierno reportó la distribución de medicamentos y material de curación. El 28 de marzo, la administración estatal afirmó que había cumplido el 100 por ciento de la meta trimestral de distribución y situó el abasto entre 90 y 95 por ciento. La cifra oficial contrastaría posteriormente con nuevas denuncias provenientes de hospitales.

Abril

Durante abril las autoridades mantuvieron el esquema de las llamadas Camionetitas de la Salud y Rutas de la Salud, el Gobierno informó nuevas entregas de medicamentos y material de curación en distintas regiones, sin embargo, los reclamos no desaparecieron. La existencia de entregas generales no necesariamente resolvía los problemas particulares de cada hospital, por lo que el punto central comenzó a trasladarse de cuánto medicamento había sido adquirido o distribuido a qué medicamentos estaban disponibles efectivamente en cada unidad médica.

Mayo

En mayo la confrontación entre denuncias y postura oficial se hizo más evidente. El 18 de mayo, Roberto Ramos Alor rechazó públicamente las versiones sobre una situación generalizada de desabasto en hospitales de Veracruz, el funcionario sostuvo que diversos señalamientos carecían de sustento y defendió las acciones emprendidas por el IMSS-Bienestar para garantizar los medicamentos.

La declaración estableció claramente la posición del organismo frente a las denuncias: IMSS-Bienestar sostenía que no existía un desabasto generalizado, no obstante, que la autoridad negara un problema generalizado no eliminaba la necesidad de comprobar los faltantes denunciados en hospitales específicos. A partir de este momento comenzaron a convivir dos versiones: a) Por un lado, los reportes oficiales de distribución y abasto. b) Por otro, testimonios de trabajadores y usuarios que denunciaban carencias concretas.

Junio

En junio el reclamo alcanzó a uno de los sectores más sensibles: familiares de pacientes pediátricos con cáncer. El 25 de junio, madres de menores atendidos en el Hospital Infantil de Veracruz denunciaron falta de medicamentos, insumos y estudios, entre las carencias señaladas estuvieron medicamentos especializados, tomografías y otros estudios diagnósticos. Las familias reclamaron además que determinados gastos terminaban siendo cubiertos directamente por ellas, los señalamientos fueron dirigidos contra la operación del hospital y contra funcionarios del IMSS-Bienestar, particularmente Roberto Ramos Alor. Los/as familiares pidieron también la intervención de Rocío Nahle.

Julio

Durante julio continuaron los comunicados oficiales sobre distribución, el Gobierno reportó entregas de medicamentos y material de curación en distintas regiones, entre ellas Los Tuxtlas y las Altas Montañas, las autoridades presentaban las rutas de distribución como una estrategia permanente para garantizar el suministro.
Sin embargo, el problema comenzaba a mostrar una característica recurrente: los anuncios de nuevas entregas no significaban necesariamente que todos los hospitales contaran con todos los medicamentos e insumos requeridos.

Agosto

En agosto los reclamos volvieron a concentrarse en hospitales específicos, el 27 de agosto, pacientes y familiares del Hospital Regional de Río Blanco denunciaron que enfrentaban falta de medicamentos básicos, el señalamiento adquirió particular relevancia porque, de acuerdo con los testimonios recogidos, en el hospital existían cajas de medicamentos almacenadas, algunas próximas a caducar.

El caso abrió una pregunta diferente a la simple falta de medicamentos: ¿El problema era la inexistencia del medicamento o la distribución, administración y disponibilidad efectiva del mismo para los pacientes? Días después, el 29 de agosto, se reportó que más de mil pacientes permanecían a la espera de procedimientos quirúrgicos en el Centro de Alta Especialidad de Xalapa, en un contexto de denuncias por falta de medicamentos e insumos.

Septiembre

En este mes de septiembre se presenta el punto de mayor escalamiento del conflicto, el 1 de septiembre, desde el Congreso del Estado, la diputada Indira Rosales cuestionó la situación de los hospitales y rechazó que exigir medicamentos pudiera considerarse una campaña contra las autoridades.

Los reclamos ya no provenían únicamente de pacientes y familiares: médicos y trabajadores comenzaron a protestar directamente. El 2 de septiembre, la gobernadora Rocío Nahle encabezó una revisión de los reportes sobre falta de insumos de curación, reunida junto con el coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor; la secretaria de Salud, Mariela Hernández García, y la directora administrativa de los Servicios de Salud de Veracruz, Elizabeth Escamilla Reyes, revisó la situación de las unidades, con especial atención en aquellas de mayor demanda.

La respuesta oficial fue reconocer necesidades específicas y ordenar acciones de redistribución, además de solicitar envíos al IMSS-Bienestar y contemplar compras directas por parte del Gobierno estatal. Este episodio resulta relevante porque, sin reconocer un desabasto generalizado, el Gobierno estatal sí admitió que existían unidades con necesidades que debían ser atendidas.

El 3 de septiembre, médicos residentes del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz realizaron una protesta y denunciaron que no contaban con los insumos necesarios para realizar procedimientos, entre los materiales señalados estuvieron gasas, compresas, suturas, jabón quirúrgico, ropones y medicamentos, los residentes argumentaron que la falta de insumos estaba afectando la realización de cirugías.

El Gobierno continuó informando sobre entregas. Ese mismo día reportó una nueva distribución de medicamentos e insumos en la región del Totonacapan.
La diferencia entre ambas narrativas quedó nuevamente expuesta: mientras las autoridades reportaban entregas, médicos denunciaban que en hospitales concretos continuaban faltando insumos indispensables. El 8 de septiembre, las protestas continuaron en Veracruz puerto.

Médicos y familiares de pacientes reclamaron medicamentos e insumos en el Hospital de Alta Especialidad y unidades relacionadas con la atención pediátrica.

El 9 de septiembre, trabajadores del Centro de Alta Especialidad de Xalapa anunciaron que laborarían bajo protesta, los señalamientos incluyeron falta de medicamentos, material, personal e incluso problemas con servicios básicos. El 10 de septiembre, el conflicto llegó a una confrontación directa entre residentes y Roberto Ramos Alor, durante una reunión con médicos, el funcionario respondió a los reclamos en términos que generaron una fuerte reacción pública. Posteriormente, Ramos Alor ofreció una disculpa.

El IMSS-Bienestar se deslindó de las expresiones del funcionario y señaló que éstas no representaban la posición institucional, además de anunciar medidas correctivas. Con ello, el conflicto por medicamentos e insumos adquirió una nueva dimensión: además del problema de abasto, quedó bajo cuestionamiento la respuesta de los responsables administrativos frente a los médicos que denunciaban las carencias.

Los Responsables

El seguimiento de los acontecimientos permite identificar distintos niveles de responsabilidad, que no deben confundirse.

Rocío Nahle García, gobernadora de Veracruz.

Su responsabilidad corresponde al ámbito del Gobierno estatal. Intervino públicamente ante reclamos de enfermeras y posteriormente ordenó acciones para atender reportes de falta de insumos sin que se solucionara el problema.

Secretaría de Salud de Veracruz. Participó en recorridos, distribución y coordinación de acciones relacionadas con el abasto.

Roberto Ramos Alor, Coordinador estatal del IMSS-Bienestar.

Es uno de los funcionarios directamente señalados por médicos, enfermeras, pacientes y familiares. Su papel corresponde al organismo federal encargado de la operación del sistema IMSS-Bienestar en Veracruz.

Directivos de los hospitales. Cada hospital tiene responsabilidades administrativas propias relacionadas con solicitudes de insumos, inventarios, farmacia, programación quirúrgica y reporte de necesidades.