La falta de un estudio de impacto ambiental mantiene detenido el asfaltado de la carretera Tincontlán-La Camelia, pese a que la primera etapa fue licitada desde mayo de 2023 y el proyecto ejecutivo ya está concluido, señaló Lázaro Bustos Martínez, presidente del Comité de Obra
Refirió que, después de años de gestiones, habitantes de las comunidades que dependen de esta vía encontraron una alternativa para cubrir el requisito que hasta ahora ha impedido el inicio de los trabajos: el Ayuntamiento de Álamo Temapache aportará 76 mil pesos para financiar el estudio ambiental. Bustos Martínez, habitante de Josefa Ortiz de Domínguez, informó que el acuerdo se concretó durante una reunión sostenida ayer jueves con el alcalde José Roberto Arenas Martínez.
Los pobladores habían planteado nuevamente la problemática durante la visita de la gobernadora Rocío Nahle García a Tihuatlán, el pasado 6 de agosto. Aunque no pudieron dialogar directamente con la mandataria, fueron atendidos por el alcalde, quien este jueves los recibió en el Palacio Municipal.
El representante del comité explicó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) les ha informado que actualmente no dispone de recursos para cubrir el estudio de impacto ambiental. El Instituto Tecnológico Superior de Álamo Temapache ofreció apoyo técnico para su elaboración, pero aún faltaba cubrir los costos del trámite ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
La carretera tiene una longitud de 21 kilómetros y comunica a 14 comunidades, donde viven alrededor de 8 mil personas. El actual comité lleva cinco años de gestiones, mientras que otros representantes comunitarios aseguran haber iniciado las solicitudes hace más de 15 años.
Aunque la SICT licitó en 2023 la primera etapa, de 13 kilómetros, los habitantes reclaman que hasta ahora no se ha asfaltado ni un metro. Los pobladores esperan que, con el estudio de impacto ambiental que cubrirá el ayuntamiento, permita finalmente cumplir con el requisito pendiente y abrir paso al inicio de una obra que, después de años de solicitudes, continúa sin avances físicos.