A 9 meses de haber iniciado funciones, fueron separados de sus cargos María Elizabeth Barrales Aguirre, directora de la Casa de Cultura, y Juan Antonio Valdez Martínez, titular de Protección Civil de Nanchital, decisión que atribuyeron directamente al alcalde José Luis Pérez Salinas.
Los ahora exfuncionarios señalaron que hasta el momento no se les habría explicado de manera formal el motivo de su salida y lamentaron que durante su gestión enfrentaron carencias de equipo y presupuesto para desarrollar las actividades de ambas dependencias.
Barrales Aguirre aseguró que recibió la Casa de Cultura en condiciones de abandono y sin talleres activos; sin embargo, durante los 9 meses que estuvo al frente logró poner en marcha 16 talleres, entre permanentes y temporales, dirigidos a habitantes del municipio.
La exdirectora afirmó que ante la falta de recursos tuvo que destinar parte de su propio salario para adquirir materiales y realizar adecuaciones en las instalaciones, además de recurrir a donaciones de amigos y ciudadanos de Nanchital.
Entre los artículos y materiales que dijo, tuvo que conseguir por cuenta propia mencionó pintura, thinner, clavos, tinta y mobiliario, además de otros insumos necesarios para mantener en funcionamiento los talleres.
Barrales Aguirre también señaló que el Ayuntamiento no proporcionó equipo básico como sillas, computadora o impresora, pese a las solicitudes realizadas durante su gestión.
Por su parte, Juan Antonio Valdez Martínez, jubilado del área de contraincendios de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y con diversos cursos de capacitación, afirmó que también tuvo que utilizar recursos propios para mejorar las condiciones de Protección Civil.
Explicó que al inicio de la administración las unidades carecían de elementos básicos para operar, como torretas, sirenas y llantas en condiciones adecuadas.
El exdirector destacó que durante su gestión participaron en la atención de emergencias como el incendio del basurero y el registrado en un tanque de Almacenamiento en la Terminal de Pajaritos, además de gestionar una pipa ante autoridades estatales, misma que tuvo que devolver a la cOordinación Regional de Protección Civil de Veracruz.
Detalló que la dependencia trabaja con una plantilla reducida, con apenas 2 elementos por guardia bajo un esquema de atención permanente, situación que, afirmó, complicaba la operación.
Valdez Martínez aseguró que, ante la falta de presupuesto para equipamiento, incluso recurrió a contactos dentro del gremio de bomberos para conseguir mangueras y equipos de protección personal para el personal de la corporación.
Ambos exfuncionarios coincidieron en señalar una falta de respaldo por parte del Gobierno municipal y aseguraron que en distintas ocasiones la respuesta ante las solicitudes de recursos fue que no había dinero.
También cuestionaron que el Alcalde, según su versión, no acudía a las oficinas de Casa de Cultura y Protección Civil para conocer directamente las necesidades de ambas áreas.
Los exdirectores consideraron que su salida deja pendientes diversos proyectos que ya se encontraban programados, entre ellos la visita de una antropóloga prevista para el 5 de octubre y el desfile de Día de Muertos contemplado para el 30 de octubre.
Barrales Aguirre lamentó especialmente no haber tenido oportunidad de despedirse personalmente de los maestros talleristas que participaron en las actividades de la Casa de Cultura y agradeció la confianza que depositaron en el proyecto.
La exdirectora mencionó entre ellos a los talleristas locales de folclor y bordado, quienes, dijo, contribuyeron al desarrollo de las actividades culturales durante estos meses.
Al concluir la entrevista, ambos exfuncionarios retiraron sus pertenencias personales de las oficinas municipales, incluidos muebles, herramientas y otros artículos que, señalaron, habían adquirido o conseguido durante su periodo al frente de las dependencias.
Lamentaron la decisión del alcalde José Luis Pérez Salinas y sostuvieron que durante los 9 meses que estuvieron al frente de Casa de Cultura y Protección Civil trabajaron pese a las limitaciones presupuestales y de equipamiento que, afirmaron, enfrentaron.