Con la finalidad de ayudar a que los jóvenes, adolescentes y niños no caigan en las garras de algún vicio, en muchas parroquias se trabajan medidas de prevención de las adicciones y la violencia, las cuales se suman a las iniciativas y actividades que también tiene el gobierno, las escuelas y otras instituciones.
Al respecto, el vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez, apuntó que así trabaja la iglesia, uniéndose también a las acciones que efectúan otras dependencias que buscan salvaguardar a los jóvenes de cualquier actividad que les cause daño. "Lo que sí sabemos es que muchos jóvenes, adolescentes incluidos niños, dependiendo de las zonas de la diócesis, están siempre expuestos a consumir drogas que les producen un gran daño, porque, en primer lugar, generan una rápida adicción; en segundo lugar, les afecta su salud."
Pero, dijo, que además origina mecanismos de delincuencia, porque muchas veces, para obtener la droga, se ven involucrados en actividades delictivas.
"Por eso es que la iglesia, como madre también, porque la iglesia es madre, se preocupa por sus hijos y por eso se tratan de establecer medidas para evangelizar en todos los ambientes. Por eso es que el catecismo tiene un proceso que busca una mayor evangelización, una mayor catequesis y ayudar en la formación integral de las nuevas generaciones."