La Diócesis de Orizaba, a través de Cáritas y el esfuerzo conjunto de sus parroquias, logró reunir 10 toneladas de ayuda humanitaria que fueron enviadas este sábado al municipio de Álamo, en el norte del estado de Veracruz, afectado por las recientes inundaciones.
Gracias a la generosidad de los fieles orizabeños, se recolectaron alimentos no perecederos, ropa, artículos de higiene, medicamentos y enseres domésticos, indicó el padre Román Oficial Gil, párroco de la iglesia del Carmen y encargado de Cáritas.
Indicó que esa ayuda fue canalizada a la parroquia de Álamo, cuyo equipo pastoral se encargará de distribuirla de manera organizada entre las comunidades más necesitadas.
El sacerdote agradeció la respuesta solidaria de la ciudadanía y recordó que, si bien se ha recabado una importante cantidad de donativos, aún se requiere de artículos como cloro, cubetas, cepillos, pomadas para infecciones cutáneas y utensilios de cocina.
Exhortó a la población a seguir colaborando con oración, generosidad y compromiso cristiano, sabiendo que la caridad es el rostro visible de nuestra fe.