El obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, pidió a los fieles no olvidar que en todos los momentos de su existencia Dios está con ellos incluso en el camino donde se presenta la violencia.
"Él va caminando con nosotros en la fila de la vida, del trabajo, de la inseguridad, a veces en el de la violencia y tenemos que ir viendo de qué manera podemos hacer que las cosas sean según la voluntad del Padre".
Añadió que al celebrar hoy el bautismo de Jesús, se celebra la alegría de saber que no es solamente la estrella de Belén la que anuncia el nacimiento del Mesías, que no es solamente la voz de los ángeles que le dice a los pastores que ya nació el Salvador, sino la misma voz del Padre Dios desde la eternidad que rompe el silencio. "Se abre el cielo para escuchar la voz del Padre Celestial en el bautismo de Jesús y lo presenta como su hijo muy amado. Esa es la alegría hermanos de los cristianos de saber que Jesús es el hijo amado del Padre y saber y que con él y por él podemos tener nosotros acceso a Dios".
Apuntó que el ciclo de las fiestas de Navidad terminan este domingo y ojalá todos hayan oído la voz de los ángeles, de los pastores que con los magos de oriente animan a seguir la estrella de la vida cristiana que es seguir a Jesús.