Al Calor Político
PRESENTE:
Agradeciendo de antemano la oportunidad que este prestigiado portal nos ofrece a los ciudadanos para expresar nuestras opiniones a continuación detallo una serie de puntos en relación a las declaraciones de algunos motociclistas que protestaron el día de hoy contra la iniciativa del Gobernador para obligar a utilizar un número en la espalda a quienes circulen en motocicleta.
1.- Como bien lo dice la nota, la iniciativa fue presentada al Congreso del Estado en marzo del 2017, hace más de un año.
2.- Inmediato a esto los representantes de diversas organizaciones motociclistas de todo el Estado, instituciones relacionadas y empresas comercializadoras de motocicletas nos presentamos ante los diputados integrantes de la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial, quienes en todo momento nos recibieron, escucharon y dialogaron en las múltiples ocasiones que asistimos.
3.- El nivel de argumentación presentado, sustentado y motivado en el marco legal que nos rige, en los manuales técnicos de cada motocicleta, en las estadísticas y en la lógica de la situación delincuencial de nuestro país, generó un diálogo del más alto nivel de conocimiento con propuestas y acuerdos que de aplicarse darán certeza y beneficios para el sector motociclista en particular y para la sociedad en general. Ejemplo de lo anterior son las tres directrices en que se basaría la modificación a la propuesta de ley mencionada:
a.- Se descarta por completo la intención de marcar con un número las espaldas de cualquier persona por ser inconstitucional, por conculcar los derechos humanos y por existir el antecedente en otros estados de la Republica Mexicana en que los Congresos no la aprobaron o tuvieron que “dar marcha atrás” ante las recomendaciones de las instituciones de Derechos Humanos, como ocurrió en el estado de Jalisco, de igual manera ante las evidencias de que tal medida no funcionó en el país de Colombia desde hace casi 40 años en que se impuso.
b.- Para mantener la intención de “hacer visibles” a los motociclistas por su seguridad, se promoverá desde la ley la utilización de elementos reflejantes integrados a la ropa y al equipo de protección en las partes más visibles del cuerpo, pero no en un chaleco adicional que generaría más riesgos que beneficios por la posibilidad de atorarse con un objeto fijo o en movimiento.
c.- Con la intención de generar mecanismos para enfrentar la alta incidencia en el uso de motocicletas para cometer delitos y también el robo de las mismas, se exhortaría a la autoridad jurisdiccional que corresponda para crear el “Registro Estatal de Motocicletas” con todos los avances tecnológicos que garanticen su eficiencia y aplicación efectiva.
A un año aproximadamente de haber recibido todas las atenciones en el Congreso del Estado, de asistir a diversas reuniones y generado un diálogo sumamente constructivo con los diputados Integrantes de la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial nos resulta lamentable que alguien se atreva a declarar ante los medios que únicamente una diputada “se acercó a atenderlos”, esto a más de un año de que la iniciativa está en el Congreso y cuando las evidencias de la atención inmediata, atenta e institucional están a la vista con documentación que la sustenta e inclusive con fotografías.
Abundando en lo anterior, este prestigiado portal ha publicado en este último año diversas notas y cartas enviadas por ciudadanos donde dan a conocer la situación y los avances en las gestiones de la llamada “ley chaleco” desde su mención en el “decálogo” de acciones que el C. Gobernador propuso para “enfrentar los saqueos” a finales del 2016.
La mayoría de motociclistas organizados del Estado quienes fueron representados en las reuniones celebradas en el Congreso del Estado están en contra de generar problemas a la ciudadanía con marchas o protestas que entorpezcan el libre tránsito, sabemos que la mejor manera de luchar por nuestros derechos es respetando los derechos de los demás, el derecho a llegar a una cita médica, al trabajo, a la escuela, por los hijos, etc., etc.
El conocimiento de la ley, de los aspectos técnicos, del trabajo que realizan nuestros representantes en el Congreso en conjunto con la intención de actuar por un bien común nos ha llevado a lograr acuerdos que benefician a la sociedad y que nos han hecho mejores motociclistas. En síntesis, mejores ciudadanos.
Con lo anterior expuesto y con las declaraciones de cada uno de los actores en la situación de la “ley chaleco” la opinión pública cuenta con más elementos para entender la problemática mencionada y el porqué se evidencia una intención carente de sustento legal y enfocada a “causar ruido” en “época electoral con “supuestas violaciones” que no han ocurrido por un principio básico del derecho.
“La ley chaleco no existe y por lo tanto a nadie se le han conculcado sus derechos ni violentado nada”.
Atentamente:
Efrén Zúñiga Barradas