El arpa jarocha es una expresión de la identidad cultural veracruzana que ha logrado mantenerse vigente gracias a la transmisión de conocimientos, la creatividad de sus intérpretes y su adaptación a nuevos escenarios», afirmó Alberto Manuel de la Rosa Sánchez, músico fundador del grupo folklórico Tlen-Huicani, durante la conferencia magistral “Las notas del arpa: creatividad, estrategia, trabajo en equipo y dirección”.
La actividad se llevó a cabo en el auditorio de la Dirección General de Investigaciones y fue organizada por el Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores de las Ciencias Administrativas (IIESCA) de la Universidad Veracruzana (UV).
A lo largo de la charla, De la Rosa Sánchez compartió experiencias de su trayectoria artística y cómo desde la infancia surgió su interés por este instrumento, cuando observaba a los arpistas que participaban en fiestas y celebraciones en la región de Tierra Blanca.
Recordó que en aquellos años el arpa formaba parte principalmente de las expresiones musicales populares y que los intérpretes aprendían mediante la práctica y la observación. Con el paso del tiempo, el instrumento experimentó modificaciones en sus materiales y construcción, aunque conservó la esencia sonora que lo distingue, comentó.
El músico presentó un arpa jarocha y sus características; dijo que las cuerdas utilizadas antiguamente eran elaboradas con materiales naturales y después fueron sustituidas por otros como el nylon, lo que permitió nuevas posibilidades para su fabricación y ejecución.
También abordó el origen y evolución del arpa, uno de los instrumentos más antiguos de cuerda; su desarrollo está relacionado con el arco utilizado por los primeros cazadores y guerreros, que posteriormente fue transformándose hasta convertirse en un instrumento musical.
En Veracruz, el arpa encontró una identidad propia al incorporarse al son jarocho y acompañarse de instrumentos como la jarana; esta adaptación permitió que la música desarrollara características particulares y se consolidara como una de las expresiones culturales representativas de la entidad, contó.
El maestro destacó que el son jarocho y el arpa jarocha han rebasado las fronteras de Veracruz y México, como ejemplo mencionó el interés de músicos de otros países, en específico de Japón, donde intérpretes han estudiado esta tradición y posteriormente la han difundido en distintos escenarios.
Otro de los momentos relevantes de la conferencia fue el recuerdo de la presentación que tuvo el 12 de septiembre de 1973, cuando la música jarocha llegó a un escenario formal de concierto; este acontecimiento contribuyó a modificar la percepción que existía sobre la música folklórica, que durante mucho tiempo estuvo asociada exclusivamente con fiestas populares, expresó.
En este sentido, resaltó la importancia de generar espacios para que las expresiones tradicionales sean escuchadas, estudiadas y valoradas como manifestaciones artísticas, y añadió que llevarla a nuevos escenarios también implica preparación, organización y trabajo en equipo.
Recordó además el impulso que recibió la actividad cultural en la UV durante la gestión del entonces rector Roberto Bravo Garzón, periodo en el que se fortalecieron proyectos musicales y artísticos que contribuyeron a consolidar a Xalapa como un referente cultural.
Finalmente, Alberto Manuel de la Rosa señaló que preservar la música tradicional requiere sensibilidad, compromiso y participación de las nuevas generaciones que, frente al predominio de propuestas musicales comerciales, es necesario continuar creando espacios para las expresiones que forman parte de la memoria y la identidad de las comunidades.