En Orizaba, el empresario del ramo del café, Octavio Gracián Malpica, resaltó que el aromático atraviesa una etapa de transformación que lo lleva más allá de ser sólo una bebida: hoy se incorpora al bienestar, la gastronomía y experiencias sensoriales.
Indicó que ante la saturación de cafeterías, productores y comerciantes han innovado con productos como cápsulas, bebidas frías, cocteles, helados, chocolates e incluso productos cosméticos como jabones y exfoliantes.
Esta diversificación, dijo, responde a un consumidor que demanda funcionalidad, personalización y valor agregado.
Además, abundó, el concepto de las "7M" del café —material genético, manejo del cultivo, medio ambiente, molido, mezcla, máquina y mano del barista— se ha expandido con una “Octava M”, la “Magia”, que representa la experiencia emocional, cultural y estética que rodea al producto.
Gracián Malpica subrayó que la percepción de la cafeína está cambiando, ya no se le ve solo como causante de insomnio o nerviosismo, sino como un componente con posibles beneficios como antioxidante o estimulante, siempre en un consumo responsable.