Todavía en este 2025, el cáncer sigue siendo de las primeras causas de muerte en menores de 5 a 14 años, indicó el oncólogo pediatra, Víctor Hugo Cabrera, quien pidió a los papás no medicar a sus hijos cuando enferman sino acudir de manera inmediata al galeno.
Añadió que esta enfermedad puede ser detectada a tiempo, aunque reconoció que a veces el acceso tardío a la atención médica o la misma idiosincrasia de la familia o de los padres, hacen que se demore un poco el diagnóstico.
"Por lo tanto una de las recomendaciones importantes para todos los padres es que se acerquen a los médicos de primer contacto. Y es que ante un grupo de síntomas o signos que se salen de una situación normal, como puede ser una fiebre, palidez, tumores en el abdomen o un tumor en el abdomen, dolores de cabeza que también se van haciendo más recurrentes o dolores de huesos en los adolescentes y en niños es importante que el médico valore".
Acentuó que, con estudios básicos, porque no se necesitan sofisticados, se llega a la sospecha. Incluso apuntó que afortunadamente los médicos de primer contacto -sobre todo con los que se tiene la oportunidad de entablar jornadas y pláticas dos veces por año-, están capacitados respecto a los signos y síntomas que se puedan presentar bajo la sospecha de cáncer.
Todo ello son pasos muy importantes en el sentido de descartar algún cáncer antes de que sea demasiado tarde o diagnosticarlos de forma temprana para que se avance en el tratamiento y no permitir etapas avanzadas.
"Dentro de las recomendaciones a los mismos papás es que no se automedique al niño, si bien es normal que por una fiebrecita o un dolor se le pueda dar algún medicamento, pero lo más importante es que de todas maneras eso no quite que se lleve a atención médica ya sea con el médico familiar, con el médico de cabecera o con el pediatra de confianza, para que determinen en qué momento puede ser un signo de alarma o encontrar hallazgos que pueden darse simultáneamente y que puedan orientar a que pudiese descartarse alguna enfermedad como tipo de cáncer".
Reconoció que sigue habiendo casos que llegan de manera tardía, no porque el médico no lo detecte, sino por la distancia para acudir, la idiosincrasia de los papás, aunque ya se sabe que muchas personas siguen pensando que es causa de muerte, y por no querer aceptar el diagnóstico no acuden y tienen al menor en casa o buscan otras formas de tratar el mal.
"Y cuando llegan están avanzados, con complicaciones aunadas a más enfermedad como urgencia oncológica, metástasis", entre otras.