Ante la noticia sobre el hallazgo de una megalópolis en la Huasteca, superior a la zona arqueológica de El Tajín, el arqueólogo Roberto Jesús Ávila Hernández, Jefe de Resguardo de Bienes Culturales del Centro INAH Veracruz, puntualiza que este es un hallazgo de 1930 hecho por el también arqueólogo Eduardo Noguera, quien acudió al rancho de Cebadilla a realizar una inspección y dio cuenta de los vestigios.
Subrayó que el hallazgo de esos vestigios, se suma a una región cultural amplia, de tal suerte que en la medida en la que se vaya aportando a la investigación, se tendrán datos significativos para consolidar planteamientos teóricos que se tienen de aquella región.
Resaltó que la noticia de que este sitio -ubicado en las faldas del Cerro de Cebadilla, en el municipio de Ozuluama-, podría ser mayor en su extensión que la zona de El Tajín, el especialista aclaró que es aventurado hacer tales aseveraciones, pues no se han determinado las dimensiones del asentamiento.
“Debido a las condiciones que presenta el terreno no se pudo recorrer todo, sin embargo la parte que se recorrió fue bastante extensa, digamos que fue un 50 por ciento de la totalidad de este cerro de Cebadilla, pero sí es aventurado determinar las dimensiones de este tipo… no se tiene registrado cuál podría ser su totalidad”, aclaró.
Por ello dijo que es necesario conocer toda el área para determinar qué tan grande puede ser y recalcó que lo que se hizo fue una visita para constatar lo que ya estaba evidenciado desde 1930.
“Se tienen antecedentes desde 1930, un reporte por otro arqueólogo de la época llamado Eduardo Noguera, que es quien hace un recorrido a solicitud del Secretario de Educación Pública de esos años Aarón Sáenz… ese fue el año en el que por primera vez fue visitado ese sitio de manera oficial”, indicó.
Reveló que el sitio ha tenido más visitas de otros arqueólogos, sin embargo, “por alguna u otra razón que se desconocen”, no se le había dado continuidad hasta ahora por interés del presidente municipal de Ozuluama.
Explicó que se firmará un convenio de colaboración para la protección del patrimonio cultural de esa localidad, en donde el Ayuntamiento y el INAH se comprometen a cuidar el sitio arqueológico y paleontológico.
“Se tendrán que establecer una serie de sistemas para el cuidado de dichos patrimonios, es decir, el Instituto colaborará con el Ayuntamiento, con especialistas capacitados ante la presencia de este tipo de hallazgos”, abundó.
El arqueólogo Roberto Jesús Ávila Hernández adelantó que el municipio de Ozuluama ya envió la documentación correspondiente para firmar el convenio de colaboración con el INAH, solo falta que se reúnan el resto de los requisitos, pero aseveró que en poco tiempo esto se podría concretar.
Para la visita de los turistas, explicó que se requiere de infraestructura necesaria y añadió que todo dependerá de la manera en la que dicho ayuntamiento gestione los recursos para dar “la puesta en valor” para visitantes, “pero ya todo va encaminado a eso”.