Lo que debía ser una fiesta automovilística y un atractivo turístico para la región, se convirtió en un reflejo del descuido carretero de la vía federal Tlapacoyan - Atzalan, siendo la carta de presentación para los pilotos que participan en la Carrera Panamericana 2026.
Automovilistas y testigos del evento reportaron que uno de los corredores participantes perdió el control y cayó al barranco en el sector conocido como "El Chálame", a causa de lo resbalosa y peligrosa que representa la vía, derivado a la carpeta mojada por el ingreso del Frente frío No.2.
La unidad accidentada quedó entre el barranco fue un Ford Falcon, con número de competición 353, siendo extraído por varios minutos en maniobras efectuadas por personal de grúas y siendo resguardada por autoridades de guardia nacional y policía estatal y municipal de Atzalan.
A pesar de que el accidente no pasó a mayores, el hecho encendió las alarmas entre los organizadores y evidenció la falta de atención por parte de las autoridades federales y estatales, responsables de esta vía de comunicación que diariamente utilizan cientos de habitantes de la Sierra.
Ante este escenario, y debido a la mala planeación y logística de la competencia, los organizadores se vieron obligados a cambiar la ruta original y suspender el retorno programado sobre las carreteras Teziutlán - Tlapacoyan / Tlapacoyan - Atzalan.
De última hora se informó que, tras concluir su paso por Teziutlán, los pilotos ya no retornarían por Tlapacoyan como se había anunciado, sino que salieron por pista con dirección directa a la Ciudad de México, dejando con las ganas a cientos de aficionados que esperaban el espectáculo en ambos municipios.