De una niñez y adolescencia marcada por la pobreza, la violencia y las adicciones, pasó a convertirse en sacerdote y subir a un ring de lucha libre para conseguir recursos destinados a niños sin hogar. Esa es la historia de Sergio Gutiérrez Benítez, conocido mundialmente como Fray Tormenta, quien llegará a Xalapa para compartir con jóvenes el próximo domingo 13 de septiembre.
Nacido en Hidalgo, hijo de un albañil y uno de 18 hermanos, Fray Tormenta conoció desde niño las dificultades económicas. Durante su adolescencia llegó a integrarse a una pandilla de alrededor de 90 jóvenes, donde era conocido como “El Indio”, y comenzó a consumir drogas desde los 11 años.
Sin embargo, una serie de experiencias relacionadas con la violencia y la muerte de personas cercanas lo llevaron a replantearse el rumbo de su vida.
Antes de ordenarse sacerdote trabajó ayudando a personas con problemas de adicciones en Veracruz. Al principio se resistía a convertirse en sacerdote, pero la muerte de algunos de los jóvenes a quienes atendía cambió su perspectiva: quería poder acompañarlos también desde el ámbito religioso.
El 26 de mayo de 1973 fue ordenado sacerdote en la Parroquia de la Sagrada Familia, en Veracruz. Él mismo ha contado que recibió la ordenación precisamente rodeado de personas a las que atendía: “drogadictos, prostitutas y delincuentes”.
Su formación religiosa lo llevó también a estudiar en Navarra, España, y posteriormente teología en Roma. Pero su historia tomaría un giro inesperado cuando decidió convertirse en luchador profesional.
El nombre de Fray Tormenta surgió después de que vio la película mexicana El Señor Tormenta, de 1962, cuya historia giraba alrededor de un sacerdote que luchaba para mantener a unos niños. Para él, el nombre representaba perfectamente la causa que había decidido defender.
Su intención original era luchar solamente durante un año para reunir dinero y construir una “Ciudad de los Niños”, por lo que no buscaba fama ni fortuna.
Su rutina era extrema: entrenaba alrededor de las cuatro de la madrugada y después regresaba para prepararse para celebrar misa a las siete de la mañana. Al principio tuvo dificultades para encontrar quién lo entrenara. Finalmente, José Ramírez, quien trabajaba en arenas pequeñas, aceptó enseñarle.
Su debut tampoco significó grandes ganancias. De acuerdo con sus propios relatos, después de una de sus primeras funciones en la Arena La Curva recibió apenas 200 pesos. Sin embargo, continuó luchando porque detrás del personaje había una causa: conseguir recursos para los niños que tenía bajo su cuidado.
Durante años mantuvo en secreto su identidad religiosa frente a buena parte del mundo de la lucha libre. Uno de los primeros compañeros en descubrirla fue el legendario Huracán Ramírez, cuando Fray Tormenta le explicó que tenía dificultades para participar en una función porque debía celebrar una misa de boda.
Con el tiempo, su doble vida también convirtió su actividad dentro de la lucha libre en una forma de labor pastoral. Algunos luchadores acudían con él para confesarse, casarse, bautizar a sus hijos o recibir bendiciones. Entre ellos estuvieron figuras como Ray Mendoza y Blue Demon.
Su historia trascendió las arenas y llegó al cine. Su vida sirvió de inspiración para distintas producciones, entre ellas Nacho Libre, aunque esa película no constituye una biografía fiel de su trayectoria. También alcanzó una gran popularidad en Japón, donde realizó numerosas visitas. Más allá de la máscara y del personaje, el objetivo de Fray Tormenta fue siempre el mismo: ayudar a niños que no tenían hogar.
Actualmente vive en Texcoco, Estado de México, donde continúa vinculado a su obra de asistencia a través de “La casa hogar de los cachorros de Fray Tormenta”. Su legado también ha trascendido a quienes formó. Uno de los niños que creció en el orfanato adoptó posteriormente el nombre de “Fray Tormenta Jr.”, mientras que otro de sus alumnos llegó a convertirse en el reconocido luchador Místico.
Ahora, Fray Tormenta llegará a Xalapa para contar personalmente esta historia y compartir con jóvenes las experiencias que marcaron su vida, desde las calles y las adicciones hasta el sacerdocio y la lucha libre. La charla se realizará el domingo 13 de septiembre en la Plaza Zaragoza en el centro de Xalapa. Para mayor información comunicarse al teléfono 2281201418.