Estimado director de alcalorpolitico.com
Debido al "revuelo" que ha provocado la aprobación de una ley que protege la vida desde la concepción me permito enviar el presente texto para que si considera pertinente sea compartido con sus lectores.
Tras la reciente aprobación por el Congreso del Estado de una ley que protege la vida del individuo desde la concepción, no se hicieron esperar los reclamos de los grupos pro-abortistas que defienden el “derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo”.
Desgraciadamente no presentan más argumentos que atacar dicha resolución diciendo que se trata de una ley conservadora y fomentada por “la iglesia”. No escuchan ningún argumento que vaya contra su inamovible opinión y exigencia a abortar libremente si así lo desean.
Tristemente tanto la UV (dando una opinión que no necesariamente refleja la de la comunidad universitaria) como el senador José Yunes han considerado que esta ley violenta el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y déjeme decirle amable lector, aclarando que no soy creyente y que mi vida profesional siempre se ha desarrollado en el área de las ciencias, los siguientes puntos:
1.- Los promotores del aborto basados en la “libre elección de la mujer” difícilmente han tomado por lo menos un curso básico de embriología para poder dar una opinión con al menos fundamentos científicos en cuanto al producto que se desarrolla en el útero de la mujer.
2.- Está demostrado científicamente que el embrión o feto NO es parte del cuerpo de la mujer y esto es tan sencillo como hacer un análisis y corroborar que tiene su propio código genético diferente de la madre y por tanto no es una parte propia que vaya a extirparse.
3.- Basado en el punto anterior y defendiendo yo mismo que “sólo la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo” hay un 50% de probabilidades de que este embrión o feto (el nombre cambia según la edad gestacional, pero nos referimos a lo mismo) sea del sexo femenino así que nadie, incluida la madre tiene derecho a decidir sobre el cuerpo de esta mujer en formación como para simplemente destruirlo. Y aunque fuera del sexo masculino, ¿no tenemos también derecho a decidir sobre nuestro cuerpo?
4.- Científicamente demostrado está también que en el momento que el espermatozoide fecunda al óvulo se crea una secuencia genética única que define ya, como un instructivo perfecto, cómo será la persona, el color de su piel, ojos, la estatura probable e incluso las enfermedades crónicas que podría tener y muchos otros factores. Por tanto, al destruirlo estamos destruyendo un ser que no podrá repetirse, porque es prácticamente imposible que algún día se repita una secuencia genética idéntica y aunque así fuera sería físicamente idéntica, pero en realidad una persona completamente distinta. Si no me cree, vea dos gemelos idénticos, su secuencia genética es similar, pero son dos individuos distintos.
5. ¿Por qué entonces no promover métodos anticonceptivos para no llegar a este extremo? Exigir no sólo al Gobierno el acceso a éstos, sino más bien a los padres educar a sus hijos para prevenir embarazos no deseados. No deje al gobierno lo que usted debe hacer en casa.
6. ¿Qué si el embarazo viene de una violación? En este caso la discusión es más delicada y sin dejar de lado que al realizar un aborto se está eliminando a un individuo habría que ponderar en la situación si es el mal menor. No quiero por tanto dar una opinión al respecto porque presenta sin duda un dilema ético y legal muy complicado (y como no he tomado ningún curso básico de derecho no tengo bases sólidas para opinar).
Por ello, si usted es de las personas que promueven el aborto deberían además de razonar estos puntos que vienen de un análisis científico, no moralista, que si este debate se hubiera dado hace (ponga su edad más 8 meses) y por las razones que usted su madre hubiera considerado interrumpir su embarazo, un servidor estaría protegiendo SU libertad a decidir sobre su propio cuerpo para que otra persona no lo destruyera. Y entonces no tendría la oportunidad de estar aquí defendiendo “los derechos de la mujer”.
(Le ruego omitir mis datos, pues no deseo ni reconocimiento ni tampoco lidiar con agresiones de personas intransigentes).
Atentamente
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