Acasi un año de que su familia detectó una masa en uno de sus testículos durante una rutina de higiene, Emilio Cortés Hernández se encuentra en la última etapa de un largo tratamiento contra el cáncer.
El menor fue diagnosticado con rabdomiosarcoma paratesticular, un tipo de tumor localizado fuera del testículo derecho, por lo que fue necesario extirparle este órgano como parte del tratamiento inicial.
Su madre, Estefanía Hernández, relató que el proceso médico comenzó en octubre del año pasado y desde entonces la familia ha enfrentado cirugías, quimioterapias y radioterapia.
El tratamiento se lleva a cabo a través del IMSS, con atención en el Oncocrean, por parte de especialistas, médicos generales, enfermeros y enfermeras.
Incluso, durante 3 meses, Emilio y su familia tuvieron que trasladarse a la Ciudad de México para recibir 20 sesiones de radioterapia en el Hospital Siglo XXI del IMSS, además de someterse a una segunda cirugía.
Dentro del esquema del tratamiento se contemplaban un total de 42 semanas de quimioterapia y la semana pasada Emilio llegó a la número 40, por lo que únicamente restan 2 semanas para completar esta etapa.
Después de las sesiones prolongadas de quimioterapia, el menor recibe aplicaciones de medicamento inyectable que estimula la médula ósea para productor más glóbulos blancos, con ello, el menor podrá mantener sus defensas, debido a que el tratamiento puede provocar una disminución importante de sus células sanguíneas.
Estefanía Hernández describe a su hijo como un niño fuerte y noble, que ha logrado salir adelante durante este proceso con el respaldo de su familia y el acompañamiento del personal médico.
La familia regresó a Coatzacoalcos en febrero para continuar en Coatzacoalcos las últimas etapas del tratamiento. Abuelos, suegros, su esposo y amistades se han convertido en una red de apoyo fundamental durante este periodo que significó cambiar su dinámica de vida y trasladarse constantemente a hospitales.
Ahora, uno de los principales retos será realizar los estudios que determinarán la respuesta de Emilio al tratamiento. Entre ellos se encuentra una resonancia magnética bajo sedación, debido a la edad del menor.
La familia tendrá que cubrir este estudio de manera particular, ya que, de acuerdo con lo señalado por su madre, el IMSS no cuenta actualmente con el equipo necesario para realizar este procedimiento en niños pequeños que requieren sedación.
Incluso existe la posibilidad de que tengan que trasladarse a Villahermosa para realizarlo, en caso de no encontrar una opción adecuada en Coatzacoalcos.
La esperanza de la familia es que los resultados de los estudios sean favorables y que Emilio pueda concluir su tratamiento para entrar finalmente a la etapa de vigilancia médica.