El comercio de Córdoba espera aumentar entre 15 y 20 por ciento sus ventas durante la temporada de fin de año de 2026, impulsada por el Día de Muertos, el Buen Fin y las fiestas navideñas. Sin embargo, el sector deberá prepararse para mayores costos laborales y fiscales en 2027, advirtió Marcela López Huerta, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (CANACOPE) en Córdoba.
La dirigente empresarial señaló que el aumento al salario mínimo, cuyo porcentaje aún no se define, también repercutirá en las cuotas de seguridad social y el impuesto estatal sobre nóminas. Estos incrementos representarían una presión adicional para los pequeños comercios, que deberán ajustar sus gastos para mantenerse en operación.
A estos cambios se suma la reducción gradual de la jornada laboral, que obligará a los establecimientos a reorganizar turnos y distribuir las horas de trabajo sin descuidar sus horarios de atención. López Huerta indicó que los comerciantes deben anticiparse y capacitarse para adaptar sus operaciones a las nuevas disposiciones.
Asimismo, la presidenta de CANACOPE consideró que otro reto es incorporar a los negocios informales a la economía formal. Consideró necesario facilitar su regularización para ampliar la base de contribuyentes, pues señaló que quienes ya cumplen con sus obligaciones suelen resentir una mayor carga económica.
En cuanto al balance de 2026, López Huerta indicó que el comercio de Córdoba se mantuvo estable, sin un crecimiento significativo en aperturas, pero tampoco con cierres reportados. Reconoció que las rentas elevadas dificultan la operación de los establecimientos y confió en que las ventas de fin de año permitan recuperar ingresos.
La Nacional de Comercio en Pequeño cuenta en Córdoba con entre 150 y 200 agremiados y también representa a comerciantes que no están afiliados.