En el marco de las declaraciones recientes sobre la reducción de la jornada laboral en México, el dirigente de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) en Orizaba, Alfredo Hernández Ávila, hizo un llamado a trabajadores y empresarios a enfocarse en los hechos legislativos y no en las especulaciones.
El pronunciamiento se da luego de que el senador Ricardo Monreal, coordinador de Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en la Cámara de Diputados, afirmara que la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales “no forma parte aún de la agenda legislativa”.
Para Hernández Ávila, este tipo de declaraciones son un reflejo de que el tema no está en la mesa inmediata del Congreso de la Unión, aunque sí reconoció que ha habido avances previos. Recordó que la Secretaría del Trabajo organizó diversos foros nacionales en los que participaron trabajadores y empresarios, y señaló que ya existen al menos 13 iniciativas presentadas, incluida una del estado de Baja California, que propone además una prima del 25 por ciento para quienes laboren los días sábado.
En entrevista, el líder obrero fue enfático al señalar que los trabajadores no deben dejarse llevar por anuncios contradictorios. “Un día se dice que la reforma ya va a pasar, y al otro que no está en la agenda. El obrero no puede vivir de dichos; necesitamos hechos, y esos se encuentran en la Gaceta Parlamentaria y en el Diario de Debates”, declaró.
Dirigiéndose también al sector empresarial de la zona, Hernández Ávila sugirió asumir una postura proactiva y anticipada ante el posible cambio. “Tienen dos caminos: sentarse desde ahora en reuniones colegiadas con los trabajadores para organizar la transición, o esperar a que la ley los alcance sin preparación. El descanso del obrero no es un regalo, es un derecho que tarde o temprano se hará valer”.
El dirigente explicó que la reforma no llegará por discursos políticos, sino por la vía institucional del Congreso. “Llegará cuando el Congreso lo apruebe, y nuestra tarea es exigir que así sea. Decimos la verdad como es, para que el trabajador esté preparado y el empresario no se sorprenda”. Hernández Ávila también hizo referencia al impacto que una reforma de esta naturaleza podría tener en el corredor industrial Orizaba-Córdoba. Explicó que sectores como el metalúrgico, automotriz, químico y logístico tendrán que rediseñar sus esquemas de producción y turnos laborales, lo que implicará ajustes importantes tanto en planta como en administración.
Afirmó que para el trabajador, una jornada de 40 horas representaría beneficios claros: más tiempo para la vida familiar, mejor recuperación física y emocional, y una mejora en la calidad de vida. A pesar de los beneficios, advirtió que no basta con esperar a que la ley entre en vigor para empezar a actuar. “En esta región tenemos empresas con calderas que trabajan a destajo, con líneas de montaje y con jornadas de madrugada. Si no se planea bien, los ajustes pueden generar conflictos. Por eso insistimos en el diálogo colegiado desde ahora. El futuro de la productividad y del bienestar obrero depende de la voluntad de ambas partes”, apuntó.
De ser aprobada, agregó, la reforma podría representar un parteaguas en la historia laboral del país, pero también un reto significativo para las empresas locales. Hernández Ávila concluyó que lo fundamental es asumir desde ahora una postura de diálogo y preparación, porque lo que está en juego no es solo una ley, sino el equilibrio entre productividad y justicia laboral.