La tradición del Xantolo se mantiene viva en el ejido La Providencia, donde la cuadrilla Amigos de La Providencia prepara la novena edición del festival, programado para el próximo 1° de noviembre.
Las actividades comenzarán alrededor de las 5 de la tarde con el tradicional recorrido de catrinas y catrines por las calles de la comunidad, en el que participarán integrantes de la comparsa local y agrupaciones invitadas.
A las 6 de la tarde, el auditorio municipal será escenario del festival dedicado a honrar a los fieles difuntos, con la presentación de sones tradicionales de la Huasteca, además de la colocación del altar y las ofrendas.
Los organizadores informaron que ya se encuentran trabajando en los preparativos y ensayos, además de realizar gestiones para conseguir patrocinios y llevar a cabo rifas que permitan reunir recursos para cubrir los gastos de la celebración.
Entre los principales gastos se encuentran la renta del equipo de sonido, decoración, instalación del altar y elaboración de las ofrendas.
El Festival Xantolo de La Providencia comenzó en 2018, por lo que este año alcanzará su novena edición consecutiva. La comunidad se ubica a un costado de la carretera estatal Álamo-Castillo de Teayo, a unos 15 minutos de la ciudad de Álamo.
La tradición ha permanecido incluso durante años complicados. Durante la pandemia de COVID-19, la celebración se realizó de manera limitada, con medidas sanitarias, uso de cubrebocas, aplicación de gel antibacterial y aforo reducido.
El año pasado, las inundaciones registradas en octubre impidieron que el festival se desarrollara de manera normal en el auditorio, que quedó afectado. Sin embargo, los integrantes de la cuadrilla decidieron trasladar las actividades al patio de un domicilio particular para evitar que la tradición se interrumpiera.
Para este año, los organizadores esperan recuperar la celebración en todo su esplendor y convocar nuevamente a habitantes de La Providencia y comunidades cercanas para participar en esta expresión de la tradición huasteca dedicada a recordar y honrar a quienes ya partieron.