La calle de Paso Carretas, en la congregación de San Cristóbal, permanece en el abandono. Lo que alguna vez fue una vialidad funcional hoy se ha transformado en un camino lleno de baches, socavones y riesgos constantes. A pesar de las promesas hechas por la presidenta municipal Lizeth Méndez Rosas continúa deteriorándose sin que exista intervención efectiva del Gobierno local.
Los vecinos, cansados de esperar soluciones, han optado por tomar cartas en el asunto. Usando palas y cubetas, intentan tapar los baches con tierra y lodo en un esfuerzo por evitar accidentes. Las tapas de las alcantarillas destruidas por el paso constante de vehículos pesados, especialmente tráileres, han sido improvisadamente cubiertas por los propios habitantes quienes temen que en cualquier momento ocurra una tragedia.
El malestar ciudadano no es reciente. Hace un año, los habitantes organizaron un paro como forma de protesta exigiendo que el Ayuntamiento atendiera la calle. Hoy, un año después, aseguran que nada ha cambiado. “Está igual o peor”, lamentan.
El impacto del abandono no se limita a las viviendas, ya que comerciantes locales reportan una fuerte caída en sus ventas, mientras taxistas y transportistas afirman que sus vehículos sufren daños constantes al transitar por la zona. Más de 100 familias están directamente afectadas y muchas más enfrentan dificultades diarias debido a las malas condiciones de la vialidad, aseguran.
Lo que más irrita a los pobladores es que aseguran que el Gobierno estatal ya había destinado recursos para reparar este tramo, pero el Ayuntamiento los redirigió a otra zona menos afectada, dejando sin atención el sector más deteriorado. Hasta ahora, la administración de Méndez Rosas no ha dado respuesta pública ni ha presentado planes concretos para resolver el problema, lo que incrementa la frustración de una comunidad que ya no confía en las palabras y exige acciones inmediatas.