Entre lágrimas y rodeada de las pertenencias que formaron parte de su vida durante más de 50 años, Eustolia Reyes González, de 75 años de edad, denunció que fue desalojada de su vivienda ubicada en la colonia Insurgentes Sur de Minatitlán, tras un conflicto legal que mantiene con su única hija.
La adulta mayor relató que la mañana de este martes 16 de junio, su hija Elena arribó al domicilio ubicado en la calle Úrsulo Galván, acompañada de actuarios para llevar a cabo una diligencia relacionada con la disputa por la propiedad.
Durante el procedimiento, sus muebles, utensilios y objetos personales fueron retirados del inmueble; posteriormente cambiaron las cerraduras, por lo que la mujer quedó afuera de la casa que asegura fue su hogar por más de 5 décadas. “Jamás pensé que mi hija, la única, me iba a hacer esto”, expresó Eustolia, quien afirmó que el dolor más grande no es la pérdida material, sino que la situación provenga de su propia familia.
De acuerdo con su versión, el conflicto inició hace aproximadamente un año, cuando presuntamente su hija la llevó a firmar documentos bajo el argumento de que se trataba de trámites relacionados con un testamento. “Me dijo que era para arreglar unos papeles porque el testamento ya estaba vencido. Yo confié porque era mi hija. Me pusieron a firmar varios documentos, pero nunca me explicaron realmente qué estaba firmando”, señaló.
Eustolia aseguró que su esposo, antes de fallecer, dejó establecido que ella conservaría los derechos de la vivienda mientras viviera y que posteriormente su hija podría quedarse con la propiedad. “Quiso adelantar la herencia. Hoy me sacaron, cambiaron las chapas y me dejaron en la calle como si no hubiera vivido aquí más de 50 años”, lamentó.
Vecinos de la colonia se acercaron para acompañarla y manifestaron su inconformidad por lo sucedido. Beatriz Vázquez, habitante del sector, aseguró que la situación les causó tristeza debido a que la adulta mayor también apoyó en la crianza de sus nietos. La mujer indicó que buscará asesoría legal para intentar recuperar el inmueble que considera parte del patrimonio que construyó junto a su esposo, mientras permanece con sus pertenencias y el respaldo de familiares y vecinos.