Aunque desde el pasado 12 de junio no ha podido convivir físicamente con sus hijos, Octavio Jonathan Méndez Solano aseguró que continúa buscando la manera de mantenerse presente en sus vidas y el contacto que conserva con ellos es lo que lo impulsa a continuar con su situación legal.
El integrante de la asociación “Soy Papá, No Criminal Altas Montañas”, relató que actualmente se comunica con sus hijos mediante llamadas y mensajes. Incluso, dijo, le ha preguntado a su hijo mayor si debe continuar luchando para poder volver a verlos. “Le pregunté si debo seguir luchando para poder verlos y me dice que continúe”, relató. Méndez Solano señaló que guarda capturas de pantalla de las conversaciones que ha sostenido tanto con sus hijos como con la madre de ellos.
Explicó que decidió conservarlas para contar con un registro de lo expresado y evitar que posteriormente sus palabras sean tergiversadas. Afirmó que después de dejar de convivir presencialmente con sus hijos realizó diversas acciones para tratar de restablecer el contacto, pero el conflicto derivó en procedimientos y medidas legales que han dificultado la convivencia.
La organización señaló que su interés no es convertir los conflictos familiares en una disputa entre hombres y mujeres, sino llamar la atención sobre los efectos que pueden tener estas situaciones en los hijos y los propios progenitores. Méndez Solano reconoció que existen mujeres que son víctimas de violencia por parte de sus parejas y consideró que deben recibir protección y atención. Al mismo tiempo, señaló que también hay hombres que han sido señalados injustamente durante procesos de separación o conflictos familiares.
Afirmó que el objetivo debe ser que cada caso sea revisado de manera particular y que las decisiones se tomen considerando principalmente el interés superior de niñas, niños y adolescentes. La asociación “Soy Papá, No Criminal Altas Montañas” busca brindar orientación y acompañamiento a padres que atraviesan situaciones similares, además de promover una paternidad responsable y una convivencia familiar que se desarrolle por las vías legales.