El párroco de la Rectoría de Nuestra Señora del Carmen, Román Elías Oficial Gil, celebró sus 21 años de servicio; el obispo Eduardo Cervantes Merino ofició la eucaristía por este motivo.
El Presbítero se dijo feliz y agradecido por estas más de 2 décadas de trabajo cercano a la fe y a la gente, así como por las misiones que le han sido confiadas a lo largo del tiempo. Una de las tareas que ha desempeñado con mucha cercanía es en la Casa de la Misericordia, donde desde hace algunos años ha otorgado, junto con su equipo, auxilio al más pobre, necesitado y débil.
“Esta casa me mantiene con los pies en la tierra, consciente de la realidad y cercano a las necesidades de las personas. Con ellos he vivido de cerca el dolor, la alegría y las luchas de tantas familias, adultos mayores y personas que viven situaciones de sufrimiento y tristeza”.
Emocionado, el sacerdote recordó a su familia, su origen y la fuerza que ha recibido de ellos en su vocación: “Agradezco a mi mamá, y a mi papá que ya no vive desde hace 13 años, pero fue parte importante en mi proceso para vivir el sacerdocio”. Agradeció al obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, al reconocer su acompañamiento en su formación ministerial: “Él ha sido para mí un padre, un maestro, un amigo, y gracias a él, a los distintos ministerios que me han confiado, he podido seguir viviendo mi sacerdocio”. Pidió a la grey seguir orando por los sacerdotes que todos los días enfrentan problemas y tentaciones, pues el enemigo de sus almas ataca a 3 regalos que ellos tienen: la vida, la familia y los consagrados.