El incremento en el precio del diésel, sumado al encarecimiento de las tarifas de casetas, ha comenzado a impactar de manera directa al sector turístico en la región, provocando un aumento de entre el 20 y el 25 por ciento en la renta de autobuses y camionetas para viajes.
Así lo dio a conocer Miguel Ángel Ramírez López, integrante de la Asociación de Agencias de Viajes de Orizaba, quien explicó que este ajuste responde al incremento en los costos de operación del transporte, lo que obliga a las empresas a trasladar parte de ese gasto a los usuarios.
Detalló que el combustible representa uno de los principales insumos del sector, por lo que cualquier variación en su precio repercute de inmediato. “Si una unidad costaba 10 mil pesos, ahora está costando 12 mil”, ejemplificó.
Indicó que este aumento no sólo afecta a las agencias, sino también a los clientes que buscan realizar excursiones o viajes grupales, quienes ahora enfrentan tarifas más elevadas. Advirtió que el impacto podría extenderse a otros servicios, ya que el encarecimiento del transporte también influye en la distribución de productos y mercancías, lo que eventualmente podría reflejarse en precios al consumidor.