Con carteles colocados en las puertas de la oficina de Correos de México en Orizaba, trabajadores postales expusieron su inconformidad por las malas condiciones en que laboran.
Explicaron que su sueldo de los carteros apenas supera los siete mil pesos al mes y que muchas veces deben pagar de su bolsillo las refacciones y reparaciones de los vehículos con los que reparten la correspondencia.
“No hay insumos, no hay apoyo, pero sí hay exigencias”, comentaron al puntualizar que esta queja no causó interrupciones en el servicio, que se continuó dando a la población.
Con esta protesta, buscaron llamar la atención de las autoridades y que se mejoren sus condiciones, en caso contrario, las protestas se extenderán y podrían paralizar servicios.
Cabe mencionar que, en la Capital del Estado y otras regiones, trabajadores postales viven una situación similar y reclaman que las oficinas directivas gastan millones en estructuras duplicadas mientras los empleados de base siguen esperando un salario digno y herramientas adecuadas para cumplir su trabajo.