La mañana de este miércoles fue encontrado muerto, en su recámara, el exalcalde de Cuichapa, René Rivera Quezada por su empleada, quien dio parte a su esposa, Irma Torruco, quien reconoció el cuerpo ante las autoridades ministeriales.
De acuerdo a informes de su empleada, que atendía la farmacia, explica que desde hace más de cuatro días que el médico no bajaba de su recámara a dar consulta.
Detalló que todavía la noche de este martes –alrededor de las 9 de la noche-, la gente esperaba que acudiera a atenderlos; por lo que al decirle al médico que lo esperaban sus pacientes; le dijo que cerrara el consultorio, que se sentía indispuesto.
Fue hasta este miércoles por la mañana cuando al percatarse que no escuchaba su música, ni tenía encendida la televisión, le empezó hablar pero ya no contestó; por lo que le habló a su esposa, quien vive en Córdoba, que se trasladara a Cuichapa porque su esposo no salía de su recámara.
Así fue como al llegar, la química de profesión, Irma Torruco, comprobó que el médico René Rivera Quezada estaba muerto en su habitación.
La cónyuge explicó a
Al Calor Político que su esposo enfrentaba muchos problemas, entre ellos procesos judiciales, al concluir sus administración como presidente municipal de este municipio.
Pero el que más creía afectarle fue la muerte de su hijo que fue asesinado accidentalmente por otro menor de edad; y desde entonces cambió por completo; aseguró.
Ante eso, dijo, sufría de depresión a tal grado que los mandó a vivir a Córdoba; y se alejó de su familia. También le prohibió a ella ver a su familia que vive en Tabasco.
Le llora Cuichapa; era el médico de los pobres
René Rivera, Oriundo de San Luis Potosí, tuvo cinco hijos; entre ellos el que murió por accidente y cuatro mujeres.
Fue Alcalde en el cuatrienio 2000-2004, se caracterizó por tomar decisiones a la ligera y que al final de su administración el ORFIS le encontró irregularidades en el manejo de los recursos y que era lo que mantenía preocupado, según su esposa.
Con lágrimas en los ojos, expresa que la determinación que haya tomado no fue por problemas económicos, porque le iba bien con sus consultas y farmacias; su problema fue otro, acotó.
Este médico, de profesión, era considerado como el médico de los pobres; los atendía con dinero o sin dinero.
Expresan los habitantes de este pueblo de Cuichapa, que incluso les regalaba el medicamento. Era normal ver largas filas de pacientes, principalmente de la zona serrana de los municipios de Tezonapa, Cuichapa, Amatlán, Omealca e incluso de Córdoba, en espera de pasar a consulta.
El pueblo al saber su muerte, se congregó frente a su casa para dar el pésame, incluso, había mujeres llorando porque dicen que fue una persona muy humana, que nunca los dejó de atender, llevaran dinero o no; lo que a él le preocupaba era por la salud de sus pacientes.