El maestro Carlos Converso no olvida sus raíces y hoy sigue mostrando el mismo entusiasmo que hace 40 años cuando se enamoró de los títeres, haciendo obras para niños.
Y aunque también utiliza los títeres para entretener a adultos, su mejor público son los niños.
Tras presentar una obra dedicada a niños y de manera particular para festejar el Día del Niño en la Biblioteca “Carlos Fuentes”, el artista dijo que aún no se cansa pese a que ya lleva 40 años en el medio, pues conoce y ama a cada uno de sus personajes y trasmite ese amor a los niños: “Trato de que los niños se involucren con los personajes, que se interesen en ellos y así, comprenden la obra”.
Nacido en Córdoba, Argentina, Converso recuerda que estudió teatro con un maestro en su país natal, sólo que en 1976 viajó al Distrito Federal para audicionar y decidió trabajar con títeres, algo que le ha valido el reconocimiento al que aunque no es ajeno, no es primordial en su vida.
Y no sólo eso, hace obras con títeres en escuelas, teatros y donde le inviten, aunque también ha llegado a tocar fibras íntimas al hacer obras para su familia: “Tengo una esposa que es mexicana, dos hijos mexicanos, yo soy mexicano ya, nacionalizado, me enamoré de este país y ya no me quise ir”.
Y añade que en algunas de sus giras, sus hijos le acompañaron y aprendieron, aunque al final se dedicaron a otra cosa, pero aman y comparten siempre el amor de su padre a los títeres y por supuesto, a los niños.
Y además, Carlos Converso reconoce que en este momento es importante llevar historias blancas, divertidas para hacer reír a la gente, pues la situación del país no es la mejor: “Tenemos que trabajar para hacer reír a los niños, que sigan envueltos en su inocencia y que crezcan como buenas personas”.
Aunque sus ojos denotan nostalgia por el paso del tiempo y quizá porque las fuerzas ya no son las mismas, Carlos Converso tiene su mente fija en seguir llevando sus personajes a dondequiera que le inviten. Hoy por lo pronto, estuvo con los niños, con sus títeres y fue feliz: “Siempre he sido feliz, pero más porque mis personajes destinan amor, hay algo de mí en cada uno de los personajes”, concluyó.