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Sección: Estado de Veracruz

Entretiene el maestro Carlos Converso a los niños con la obra “Titirijugando”

No olvida sus raíces y hoy sigue mostrando el mismo entusiasmo que hace 40 años cuando se enamoró de los títeres

Miguel ?ngel G?mez Xalapa, Ver. 27/04/2016

alcalorpolitico.com


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El maestro Carlos Converso no olvida sus raíces y hoy sigue mostrando el mismo entusiasmo que hace 40 años cuando se enamoró de los títeres, haciendo obras para niños.

Y aunque también utiliza los títeres para entretener a adultos, su mejor público son los niños.

Tras presentar una obra dedicada a niños y de manera particular para festejar el Día del Niño en la Biblioteca “Carlos Fuentes”, el artista dijo que aún no se cansa pese a que ya lleva 40 años en el medio, pues conoce y ama a cada uno de sus personajes y trasmite ese amor a los niños: “Trato de que los niños se involucren con los personajes, que se interesen en ellos y así, comprenden la obra”.



Nacido en Córdoba, Argentina, Converso recuerda que estudió teatro con un maestro en su país natal, sólo que en 1976 viajó al Distrito Federal para audicionar y decidió trabajar con títeres, algo que le ha valido el reconocimiento al que aunque no es ajeno, no es primordial en su vida.

Y no sólo eso, hace obras con títeres en escuelas, teatros y donde le inviten, aunque también ha llegado a tocar fibras íntimas al hacer obras para su familia: “Tengo una esposa que es mexicana, dos hijos mexicanos, yo soy mexicano ya, nacionalizado, me enamoré de este país y ya no me quise ir”.

Y añade que en algunas de sus giras, sus hijos le acompañaron y aprendieron, aunque al final se dedicaron a otra cosa, pero aman y comparten siempre el amor de su padre a los títeres y por supuesto, a los niños.



Y además, Carlos Converso reconoce que en este momento es importante llevar historias blancas, divertidas para hacer reír a la gente, pues la situación del país no es la mejor: “Tenemos que trabajar para hacer reír a los niños, que sigan envueltos en su inocencia y que crezcan como buenas personas”.

Aunque sus ojos denotan nostalgia por el paso del tiempo y quizá porque las fuerzas ya no son las mismas, Carlos Converso tiene su mente fija en seguir llevando sus personajes a dondequiera que le inviten. Hoy por lo pronto, estuvo con los niños, con sus títeres y fue feliz: “Siempre he sido feliz, pero más porque mis personajes destinan amor, hay algo de mí en cada uno de los personajes”, concluyó.