A pesar de que los estudiantes de primaria logran leer palabras y textos, una gran parte enfrenta dificultades para comprender e interpretar lo que están leyendo, advirtió Rosario Álvarez Vargas, directora de la Escuela “Antonio Quintana” de Córdoba, en el marco del Día Internacional del Libro, que se conmemora el 23 de abril y es promovido por la UNESCO.
La docente explicó que el problema no solo se presenta a nivel local, sino que también es visible a nivel estatal y nacional, particularmente después de la pandemia, periodo en el que se registró un retroceso en habilidades como la comprensión lectora. Indicó que los niños comienzan su acercamiento a la lectura desde primer grado, alrededor de los seis años, mientras que la lectura fluida debería consolidarse a partir de tercer grado.
Sin embargo, señaló que en los grados de primaria alta, es decir cuarto, quinto y sexto, los estudiantes logran leer pero presentan dificultades para interpretar y analizar los textos. Estimó que aproximadamente cuatro de cada diez alumnos muestran problemas en la comprensión lectora, situación que preocupa a los docentes.
Álvarez Vargas comentó que en las escuelas se implementan diversas estrategias para fomentar el hábito lector, como la biblioteca escolar, la biblioteca viajera, la semana de la lectura y momentos específicos destinados a la lectura dentro del aula. No obstante, subrayó que estas acciones resultan insuficientes si no existe un acompañamiento constante por parte de las familias.
A nivel estatal, añadió que la Secretaría de Educación de Veracruz ha identificado niveles bajos de lectura funcional entre estudiantes de primaria, quienes pueden codificar las palabras, pero no logran comprender plenamente los textos. Esta situación coloca a Veracruz por debajo de la media nacional en comprensión lectora, de acuerdo con evaluaciones educativas.
Incluso, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que en México el promedio de lectura es de apenas tres libros y medio al año, mientras que evaluaciones internacionales como PISA indican que cerca del 50 por ciento de los estudiantes mexicanos no alcanza el nivel básico de comprensión lectora, lo que refleja un problema estructural que requiere atención tanto en las aulas como en el entorno familiar.