Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva aérea de gran escala contra objetivos estratégicos en Irán, en una operación que ha elevado la tensión regional y generado versiones encontradas sobre la situación del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, reportó la BBC.
De acuerdo con información difundida por autoridades israelíes y estadounidenses, el ataque incluyó cientos de bombardeos contra instalaciones militares y de seguridad en distintos puntos del territorio iraní.
El Pentágono confirmó la participación estadounidense y señaló que la acción tuvo como objetivo “neutralizar amenazas inmediatas” contra fuerzas y aliados en la región.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que la ofensiva alcanzó instalaciones vinculadas con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y otros puntos considerados estratégicos. Funcionarios israelíes señalaron que existen indicios de que altos mandos iraníes habrían resultado afectados durante los ataques.
Sin embargo, el Gobierno de Irán rechazó estas versiones. El ministro de Asuntos Exteriores iraní aseguró que el ayatolá Jamenei se encuentra con vida y calificó las afirmaciones sobre su posible muerte como “propaganda de guerra”. Las autoridades iraníes reconocieron daños en instalaciones y la muerte de mandos militares, aunque no ofrecieron un balance definitivo.
La BBC informó que imágenes satelitales muestran daños visibles en complejos oficiales en Teherán, incluidos edificios asociados al liderazgo iraní y a estructuras militares. No obstante, hasta el momento no existe confirmación independiente sobre la situación del líder supremo.
En respuesta a la ofensiva, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó misiles hacia territorio israelí y hacia zonas donde existen instalaciones militares estadounidenses en la región. Algunos países del Golfo activaron sistemas de defensa aérea y reforzaron la seguridad en bases estratégicas.
Las autoridades iraníes reportaron decenas de muertos y cientos de heridos, aunque las cifras podrían incrementarse conforme avancen las labores de rescate. Por su parte, Israel declaró estado de emergencia y ordenó el cierre de espacios públicos ante el riesgo de nuevos ataques.
Analistas citados por la BBC advierten que la magnitud de la ofensiva y la respuesta iraní podrían marcar un punto de inflexión en el equilibrio regional, con el riesgo de una escalada de mayor alcance que involucre directamente a otros actores de Medio Oriente.
Hasta ahora, no hay señales de desescalamiento inmediato y la comunidad internacional ha comenzado a emitir llamados urgentes a la contención para evitar un conflicto abierto de mayores proporciones.