Durante una reunión realizada en el salón de Palacio Municipal de Ixtaczoquitlán, habitantes de Lagunilla, Buena Vista y Moyoapan plantearon dudas sobre la legalidad del tiradero que opera en la zona, al señalar afectaciones palpables por contaminación.
En el encuentro, autoridades municipales informaron que el sitio no tiene los permisos requeridos a nivel local, lo que ha generado preocupación entre los ciudadanos que exigen una revisión a fondo de su funcionamiento y lamentaron que un magistrado federal haya permitido la reanudación de operaciones en ese lugar sin conocer el problema que afecta a unas 8 mil personas.
Los asistentes acordaron dar seguimiento al caso mediante la vía jurídica, mientras que el ayuntamiento reiteró que brindará acompañamiento legal a la población inconforme. Ahí mismo, el alcalde José Luis Gutiérrez Cortés anunció que se buscará establecer diálogo con instancias estatales para analizar la situación y determinar si el sitio cumple con las normativas ambientales vigentes. Los vecinos insistieron en que la prioridad es garantizar que cualquier actividad en la zona se realice conforme a la ley y sin poner en riesgo a la población.