Yazmín Copete Zapot, miembro de la Unidad Cañera Democrática (UCD), exigió al Gobierno Federal intervenir ante el posible cierre del ingenio San Pedro, en Ciudad Lerdo.
Copete Zapot enfatizó que están en riesgo más de 7 mil familias que dependen directa o indirectamente de la actividad del ingenio.
También exigió transparentar las finanzas de la empresa, conocer cuánto debe y a quiénes, así como determinar si realmente existe una situación de quiebra.
Acompañada por Erasto Gamboa Cabrera y Enrique Ramírez Figueroa, presidente de la UCD del ingenio Central Motzorongo, ubicado en Tezonapa, con quienes sostuvo una reunión para ver la situación que se avecina cuestionó las inversiones realizadas por el empresario mientras se argumenta que la caña dejó de ser rentable.
Advirtió que el posible cierre no solo afectaría a los obreros, sino también a productores de caña, cortadores, transportistas y comercios que dependen de la derrama económica generada durante la zafra.
El temor es que, tras resolver pagos inmediatos a los trabajadores, el ingenio termine como otros casos: cerrado y posteriormente desmantelado.
La exigencia es la urgente intervención federal, garantía de pagos y una solución que permita mantener la próxima zafra.
Copete Zapot señaló que, de no operar el San Pedro, los productores tendrían que enviar su caña a otros ingenios, lo que elevaría los costos de traslado y reduciría aún más las ganancias de los cañeros.
Por ello, insistió en que las autoridades deben actuar antes de que el cierre sea definitivo y evitar que la crisis del ingenio termine afectando a toda la economía de la región.