La destrucción del tejido social que se hace a través de signos de muerte como en los videojuegos, series, música y también la promoción de leyes que en lugar de defender y proteger la vida la vulnera, origina expresiones violentas de todo tipo, consideró el vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez.
"Todo ello afecta la vida de las comunidades y de las familias, a esto se suma también la falta de formación en valores en la que se ha caído al interior de las familias, las escuelas e incluso nosotros las iglesias que también tendríamos oportunidad y responsabilidad de formar en los valores".
Destacó que es indispensable reforzar los valores como: el respeto a todos, la dignidad, la vida y quizá se ha omitido.
"Entonces todo esto forma un caldo de cultivo para la violencia, muerte, criminalidad. Creemos que no es responsabilidad de una sola institución, debemos de colaborar entre muchos, empezando por las familias, las escuelas, los medios de comunicación, las iglesias, las instituciones gubernamentales, las ONGs a reconstruir el tejido social"
Pero, insistió el prelado, especialmente se debe reconocer la dignidad de todo ser humano, respetar la vida, la promoción en valores, el buen uso de la libertad y así combatir esta cultura de muerte que hoy nos está afectando.