Finalmente, la Liga Regional de Futbol de Coatepec decidió actuar con mano dura y castigó con “muerte deportiva” a dos jugadores que se vieron involucrados en agresiones a los árbitros que trabajan en la unidad deportiva "Roberto Amorós Guiot" y en canchas de comunidades aledañas.
Lo anterior se dio a conocer durante la junta de delegados del martes, en las oficinas de la liga, donde la mesa directiva que encabeza Martín Verónica reunió las pruebas para sancionar a quienes han violentado las reglas del "juego limpio", específicamente por golpear a los silbantes.
Los jugadores que recibieron muerte deportiva y que ya no podrán participar en esa liga pertenecen a los equipos Saprissa Pacho y Tuzamapan, ya que, en casos separados, golpearon a los árbitros, por lo que se decidió sancionarlos severamente para sentar un precedente y evitar que otros elementos actúen con esa irracional violencia.
"Son los jugadores Omar, del Saprissa Pacho, y Odilón, del Tuzamapan, quienes agredieron a dos árbitros", comentó un colega de los nazarenos, quien optó por guardar el anonimato ante posibles represalias. Además, expuso que está pendiente la sanción a otro integrante del Tuzamapan. "Es Pablo, pero su caso quedó pendiente porque ellos alegan que tenía razón en hacerlo. Por lo pronto se va dos meses, aunque tal vez se le aplique una sanción más grande", agregó.
Nuestro entrevistado destacó que ya se dio un gran paso para erradicar la violencia en los campos y, especialmente, contra los árbitros del colegio que brinda sus servicios a la liga. "Ya se dio un buen adelanto, pero estamos con la idea de que a Pablo, que fue el que inició todo el problema, se le aplique, si no muerte deportiva, una sanción ejemplar, ya que es un tipo muy conflictivo y constantemente está agrediendo a los adversarios o al árbitro de manera verbal, pero ahora se salió de los límites", subrayó.
Por último, agradeció el respaldo de quienes dirigen los destinos de la liga. "Ojalá que la directiva, que por lo pronto nos ha apoyado bien, se siga manifestando así para evitar problemas y para que los árbitros también, dentro de los partidos, tengamos la suficiente confianza para poder aplicar las decisiones y erradicar la violencia", concluyó.