Debido a la baja en donaciones, el Banco de Alimentos de las Altas Montañas no alcanzará el crecimiento proyectado para este año, reconoció el secretario del consejo del organismo, Rodolfo Cordera.
Señaló que la disminución en apoyos por parte de empresas y particulares ha limitado la capacidad de distribución hacia comunidades vulnerables de la región, donde la demanda de alimentos sigue en aumento.
“El panorama es complejo, pues esperábamos ampliar la cobertura a más municipios, pero con esta reducción tendremos que concentrarnos en mantener la ayuda actual”, expresó Cordera, al subrayar que la inflación y la carestía de productos han impactado también en la solidaridad social.
Actualmente, el Banco de Alimentos atiende a miles de familias en situación de pobreza alimentaria en municipios de la zona centro, pero enfrenta retos crecientes para sostener la operación, desde el acopio hasta la logística de distribución.
El organismo hizo un llamado a la ciudadanía, al sector empresarial y a instituciones educativas a sumarse con aportaciones en especie o económicas, recordando que cada donación ayuda a combatir el hambre en la región de las Altas Montañas.