El presidente de la Confederación Nacional para el Desarrollo de la Sucroquímica y la Sustentabilidad Energética, René Zacahula Domínguez, consideró que la falta de diversificación de la industria azucarera y el abandono del campo han colocado al sector en una situación complicada.
Tras hacer mención al cierre del ingenio San Pedro, ubicado en Lerdo de Tejada, Veracruz, destacó que la problemática que tiene la industria no se limita al cierre de una fábrica, sino que evidencia las deficiencias de un modelo que continúa dependiendo casi exclusivamente de la producción de azúcar.
Y agregó que a diferencia de México, otros países han desarrollado alternativas para aprovechar la caña en la generación de electricidad y biocombustibles, además de tecnologías para producir bioplásticos, biofertilizantes y diversos alimentos a partir de los derivados de la caña.
Por ello enfatizó en que los ingenios mexicanos deben evolucionar hacia esquemas de producción más amplios que permitan enfrentar los periodos de crisis y aprovechar de mejor manera la materia prima.
Incluso apuntó que los ingenios, aunque sea complicado para ellos, deberían apostarle a la inversión de entre 50 y 100 millones de dólares por planta, aunque también reconoció que sería muy aventurado hacerlo ante la situación crítica por la que atraviesa la industria azucarera.
En específico sobre el Ingenio San Pedro perteneciente al grupo Porres, destacó que desde hace muchos años no hubo un compromiso para modernizar y diversificar al sector, a eso se le agregó la falta de apoyo gubernamental hacia las actividades primarias del campo.
Asimismo, expresó que los recursos públicos no deberían utilizarse únicamente para sanear las finanzas de empresas privadas, sino para impulsar una transformación de fondo que permita generar energía, biocombustibles y nuevos productos derivados de la caña.