Tras la falta de pagos de manera oportuna y recurrente a personal de la salud el pasado año y el inicio de este, la situación podría ya ser catalogada como una injusticia, expresó el vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez.
"En primer lugar sabemos que el pago oportuno de un salario por alguna actividad o trabajo realizados es una cuestión de justicia, es un derecho humano y es una obligación de quien contrata".
Comentó que se debe recordar que el salario justo también dignifica a la persona y le ayuda a solventar los gastos de la vida cotidiana, el sustento de su familia e incluso algunos otros pendientes económicos adicionales.
"Por eso esta omisión en el pago oportuno a cualquier trabajador se podría configurar en una injusticia social y sobre todo cuando se trata de sectores de actividades primarias o que ayudan al desarrollo de una comunidad como salud, educación, infraestructura".
Finalmente apuntó que estos deben de recibir siempre y oportunamente sus pagos, pues es una cuestión de congruencia también por parte de quien los contrata.