Derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunciaron que continúa el desabasto de medicamentos en las farmacias institucionales, pese al compromiso de garantizar el surtimiento de recetas en un plazo de 36 horas.
A través de recetas que permanecen sin surtir en el Hospital General Regional de Orizaba, la clínica número 4 de Mendoza y la número 1 de Orizaba, los pacientes y sus familiares exhibieron la falta de medicamentos básicos como carbonato de calcio, vitamina D y telmisartán, utilizados para tratar padecimientos como osteoporosis, deficiencias vitamínicas e hipertensión arterial.
También reportaron dificultades para conseguir levetiracetam, topiramato y lamotrigina, fármacos necesarios para pacientes con epilepsia, algunos de los cuales requieren mantener sus tratamientos sin interrupciones. Los afectados señalaron que el problema se agrava cuando acuden a las farmacias con varias recetas pendientes, pues aseguran que únicamente les hacen válido el documento más reciente, bajo el argumento de que los anteriores perdieron vigencia después de 72 horas.
Esta situación, afirmaron, ocurre pese a que la falta de surtimiento no es responsabilidad de los pacientes, quienes terminan enfrentando nuevamente trámites administrativos o tienen que comprar los medicamentos con sus propios recursos para no suspender sus tratamientos. Las denuncias contrastan con las cifras oficiales del IMSS, que ubican el abasto de medicamentos entre 94 y 96 por ciento y reportan el surtimiento de alrededor de 700 mil recetas diarias, indicadores que, de acuerdo con los derechohabientes, no reflejan las dificultades que enfrentan en las unidades médicas.