"Vamos a los hospitales, a las clínicas de la Sierra, de nuestra comunidad y faltan medicinas. Vamos a diferentes lugares y lo hacemos con miedo por la inseguridad, pero bueno, no se trata de echar culpas, sino de tomar la responsabilidad cada quien", expresó el obispo de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino.
Apuntó que los males que existen en la Diócesis, en el Estado, en el país y en el mundo deben ser atendidos por todos, y agregó que para ello debemos estar unidos. De igual forma, dijo que hay muchos casos de violencia, inseguridad, dolor, injusticia y más, que se conocen por los medios de comunicación, pero otro porcentaje no.
Añadió que para que el panorama difícil que se vive cambie, es necesario que todas las instituciones, incluyendo a la iglesia, trabajen. "Nosotros con una catequesis adecuada y acompañar en la familia. Pedimos a Dios que las nuevas autoridades municipales tengan más organización, visión y que el Espíritu Santo los ilumine para poder ofrecer una mejor atención en temas concretos."