Una familia originaria de la localidad de Barra de Chachalacas, municipio de Úrsulo Galván, se manifestó en el Hospital IMSS-Bienestar de Cardel para denunciar una presunta negligencia médica que habría provocado la muerte de un bebé de 37 semanas de gestación, luego de que médicos dieron de alta a la paciente Irma Ivonne Acosta Rojas en labor de parto bajo el argumento de que todavía no estaba lista.
La prima de Ivonne, Agustina Acosta, explicó que el pasado martes la llevaron debido a que ya presentaba contracciones e incluso se le había roto la fuente, situación que conocían los médicos del nosocomio, así como su diagnóstico de diabetes.
Detalló que, tras revisarla, el personal médico la dio de alta rápidamente a pesar de que continuaba con dolores y no les informaron sobre los estudios realizados, sólo la citaron verbalmente para el miércoles. “No existió orden médica, no existió absolutamente nada”, aseguró. “Nosotros la trajimos el día de ayer, la pasaron, la checaron, la revisaron y dijeron que se podía ir tranquilamente y que regresáramos hoy (miércoles); su bebé todavía llevaba signos vitales”.
Este miércoles acudieron a las 14:00 horas a la cita; sin embargo, el bebé ya no contaba con signos vitales, por lo cual les programaron una cesárea para las 17:00 horas, intervención que se realizó hasta las 20:00 horas. Acosta le cuestionó al director general del hospital, Francisco Perrotín Cadena, por qué no la atendieron si ella ya se encontraba en labor de parto.
Ante la angustia por la pérdida, la familia afirmó que solicitará la autopsia del bebé para saber si existió negligencia médica, a lo cual el Director respondió que sería el ginecólogo quien determinaría la causa del deceso. Aunado a esto, relató que, al realizar la intervención para retirar el cuerpo del bebé, pidieron al esposo de Irma que comprara medicamentos e insumos, e incluso señalaron que el personal no tenía bisturí para operar. “Hoy levanto la voz por un bebé, un alma inocente que no merecía todo esto”.
La familia de Úrsulo Galván afirmó que buscará todos los medios para comprobar que los médicos del Hospital Regional de Cardel incurrieron en negligencia médica al no querer internar a la paciente, a pesar de que ellos mismos reconocieron que su embarazo era de alto riesgo.