Católicos acudieron desde muy temprano a la bendición de sus palmas en el “Domingo de Ramos” con lo cual da inicio la Semana Santa.
El obispo de la Diócesis de Veracruz, Carlos Briseño Arch, encabezó la bendición que empezó en el Zócalo de Veracruz para ingresar posteriormente a la Catedral “Nuestra Señora de la Asunción” evocando el ingreso de Jesús a Jerusalén días antes de ser crucificado.
Briseño Arch, aprovechó para exhortar a los católicos a vivir la Semana Santa con una reflexión profunda.
“No solamente vivir estos momentos de forma externa, superficial folclórica, si no tratar de internacionalizar en nuestra vida de cada momento, de hecho, toda la pasión, muerte y resurrección del señor es un reflejo de lo que somos, que estamos llamado a hacer, de alguna manera todos tenemos esta misma contradicción, por un lado, alabamos al señor y por otra parte lo crucificamos”, dijo.
Recordó que la pasión y muerte de Jesús, es un reflejo de la realidad y dualidad de los seres humanos.
Se puede combinar el descanso, la diversión y la oración, pero sobre todo de convivencia con la familia.
“Es un espejo de nuestra realidad para que de alguna manera nos examinemos a la luz de la pasión, muerte y resurrección del señor y veamos cómo va nuestra vida de cada uno de nosotros”.
Los feligreses llegaron con sus ramitos y esperaron la bendición para después dar paso a la misa.