El Festival del Mar 2026 mantuvo actividad entre restaurantes de Coatzacoalcos y benefició principalmente a algunos establecimientos cercanos a la zona del evento, aunque para buena parte del sector las ventas permanecieron dentro de sus niveles habituales.
Manuel Olvera Gómez, restaurantero de la ciudad, señaló que antes de las actividades existía la expectativa de un incremento mayor debido a la asistencia registrada en conciertos y demás eventos. Al hacer un balance, explicó que los resultados fueron moderados, sin que esto representara una caída en el consumo.
“No hubo un incremento considerado como nosotros lo pensábamos. Teníamos la expectativa de que la mayoría de restaurantes tuviera ventas altas. Estuvo en la media, no estuvo baja”, expresó.
Los establecimientos ubicados sobre el Malecón Costero registraron un panorama distinto, con mayor movimiento de clientes. Además, alrededor de 8 o 9 restaurantes contaron con carpas para ofrecer sus productos directamente en la zona del festival, donde también se instalaron food trucks.
Olvera Gómez consideró que la realización del encuentro permitió identificar áreas de oportunidad para próximos eventos de gran convocatoria, especialmente en materia de seguridad, organización de los espacios comerciales y regulación del comercio ambulante. Señaló que las disposiciones aplicadas a los negocios establecidos también deberían considerarse para vendedores temporales. “Si es un ensayo para el carnaval, hay muchas cosas, muchas áreas de oportunidad que mejorar”, manifestó.
El empresario planteó que Coatzacoalcos debe continuar con una agenda de actividades que atraiga visitantes, acompañada de una estrategia de promoción con mayor anticipación en otros municipios y estados. Esto, consideró, podría favorecer que la asistencia a futuros eventos tenga un impacto más amplio entre restaurantes, hoteles y otros prestadores de servicios.
También propuso analizar la posibilidad de contar con un recinto o teatro de mayor capacidad para recibir espectáculos durante diferentes temporadas del año y mantener una dinámica económica vinculada al entretenimiento más allá de festivales específicos.