La Fiscalía General de la República (FGR) reveló este martes 27 de enero los primeros resultados oficiales de la investigación sobre el accidente ferroviario ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Tras analizar los registros técnicos y las evidencias recabadas, la dependencia determinó que el tren siniestrado circulaba por encima de los límites de velocidad establecidos para ese tramo, factor que habría desencadenado el descarrilamiento.
Durante una conferencia de prensa, la fiscal general Ernestina Godoy explicó que los datos obtenidos de la llamada caja negra —un dispositivo que registra velocidad, ubicación y otros parámetros de la locomotora— indican que en el punto de la curva donde ocurrió el accidente la unidad alcanzó una velocidad de 65 kilómetros por hora, cuando la normativa vigente permitía un máximo de 50 para trenes de pasajeros en ese tramo de vía.
El equipo técnico también observó que en otros sectores rectos del trayecto el tren llegó a velocidades de hasta 111 kilómetros por hora, pese a que el límite en esas zonas era de 70. Los peritajes demuestran que el frenado funcionó de manera adecuada antes del incidente, por lo que el exceso de velocidad se perfila como el principal factor del accidente.
En su mensaje, Godoy detalló que, con base en los elementos recabados, la Fiscalía analizaba ejercer acción penal por la probable comisión de homicidio culposo y lesiones culposas contra quienes resulten responsables, por no haber respetado los límites de velocidad previstos en la reglamentación ferroviaria.
Detienen a operador
Al mismo tiempo del informe sobre la determinación de la causa probable del descarrilamiento, autoridades federales detuvieron al operador responsable de la conducción del convoy involucrado en el accidente, ocurrido el pasado 28 de diciembre en el Istmo de Tehuantepec. La aprehensión se realizó en el estado de Chiapas y fue confirmada a través del Registro Nacional de Detenciones.
El detenido fue identificado como Felipe de Jesús “N”, quien se desempeñaba como jefe del tren y era el encargado directo de la operación de la locomotora al momento del siniestro. De acuerdo con la información oficial, su detención forma parte de las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía General de la República para deslindar responsabilidades por el percance ferroviario.
El accidente se registró cuando el tren, que realizaba un recorrido de prueba con pasajeros a bordo, se descarriló en una curva del tramo correspondiente a la Línea Z, una de las rutas clave del proyecto que busca conectar el océano Pacífico con el Golfo de México. El convoy transportaba a decenas de personas cuando ocurrió el incidente.
Como saldo del descarrilamiento, al menos 14 personas perdieron la vida y más de 90 resultaron lesionadas, algunas de ellas con heridas de gravedad, lo que generó una fuerte movilización de cuerpos de emergencia y autoridades federales en la zona.
La detención del operador ocurre en medio de cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en las que opera el Tren Interoceánico, uno de los proyectos prioritarios del gobierno federal. Diversos sectores han exigido que las investigaciones no se limiten a responsabilidades individuales y se analicen también los protocolos de operación y supervisión.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si existen más personas bajo investigación ni cuál será la situación legal del detenido, quien quedará a disposición del Ministerio Público Federal mientras continúan las diligencias correspondientes.