En una actividad efectuada de manera discreta y sin invitación a medios de comunicación, la fiscal general Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre visitó el edificio construido para albergar el Servicio Médico Forense (SEMEFO), el cual, pese a haber sido concluido desde noviembre de 2024 permanece sin operar y en evidente estado de abandono.
El inmueble carece de equipamiento, personal y condiciones básicas para su funcionamiento, como accesos adecuados y servicios complementarios, situación que lo ha convertido en un “elefante blanco” pese a la necesidad de servicios forenses en la región norte del estado.
La visita formó parte de una gira de trabajo por el norte de Veracruz, cuyo objetivo fue fortalecer la presencia institucional de la Fiscalía General del Estado (FGE). Como parte de esta agenda, la Fiscal también recorrió la Fiscalía Regional de Tuxpan, la Unidad Integral de Procuración de Justicia de Papantla y las Subunidades de Procuración de Justicia con sede en Tihuatlán y Álamo Temapache, acompañada por la fiscal regional Zona Norte Tuxpan, Adriana Hernández Rubio, así como mandos de la Policía Ministerial y Servicios Periciales.
Durante su estancia en Álamo, Jiménez Aguirre supervisó el proyecto de creación de Laboratorio de Antropología Forense que se prevé incorporar al complejo del SEMEFO, infraestructura que busca fortalecer las capacidades periciales de la Fiscalía, particularmente en materia de identificación humana y análisis forense.
En un comunicado la FGE afirmó que este proyecto es para el fortalecimiento de la procuración de justicia; sin embargo, no se informó una fecha para la puesta en marcha del SEMEFO ni de la Unidad de Antropología Forense.
“Es una obra estratégica que ampliará las capacidades científicas y periciales de la institución, en especial en los procesos de identificación humana, en respaldo de los familiares de personas desaparecidas”, cita el comunicado, sin detalles de avances o la inversión requerida para rescatar lo que hasta ahora es un “elefante blanco”.