La vida de Agustín Zepeda Dueñas ha estado marcada por un sinfín de recuerdos, sobre todo el de aquel día que fue llamado a jugar de manera profesional con el Xalapa FC y enfrentó a La Máquina Celeste del Cruz Azul.
“Ese es el recuerdo que ha marcado mi vida como jugador profesional: jugar un partido amistoso en el Deportivo Colón contra el equipo de Primera División Cruz Azul, cuando en aquella época tenía a hoy leyendas como Novoa, Nacho Flores, Ignacio Rubio, Rafael Toribio, Gerardo Lugo, Adrián Camacho, Jara Saguier, Atilio Ramírez y el brasileño Carlos Eloir Pierucci, quienes eran dirigidos por el chileno Alberto Quintano”, recordó.
Ese pasaje quedó grabado como un tatuaje en la mente del hoy director técnico profesional y formador de jóvenes en su municipio de adopción.
El “Gallo”, como fue bautizado en Teocelo, nos confesó que nació en Jalisco, precisamente en Unión de Tula, pero a los 3 años sus padres lo trajeron a la tierra del Dios Tigre, donde inició su carrera futbolística.
Desde niño ya mostraba aptitudes. Era un elemento destinado a jugar en el futbol rentado, en los tiempos cuando sólo había 3 divisiones y las oportunidades no se daban como en la actualidad.
Como todo pequeño de su edad, desfiló por muchos equipos de su localidad como León, Milán, Pumas, Estrella Roja, 20 de Noviembre, Ku Klux Klan, Amistad e Independiente, por lo que fue convocado con el seleccionado local, ganando en varias ocasiones el Torneo Estatal del Sector Campesino.
Pero le llegó la buena cuando el profesor Roberto Viveros (QEPD) le descubrió ese talento y lo llamó a formar parte del llamado “Equipo del Pueblo”, el Xalapa FC, al que defendió desde 1982 hasta 1984, tiempo en el que el plantel participó en la Tercera División.
“Fui invitado por el director técnico, el profesor Roberto Viveros a entrenar con el Xalapa FC, con el que estuve a prueba, pero a los 20 días me citó el licenciado Mario Santés Álvarez, en ese entonces gerente del equipo, y el dueño, el profesor Jaime Torres Arenas, para que firmara el contrato como jugador profesional, dándose mi debut en el Estadio Xalapeño un domingo ante la Universidad Autónoma de Querétaro”, dijo.
Al terminar el ciclo del equipo apodado “La Naranja”, por sus colores que lo distinguían, Zepeda Dueñas no dejó el futbol. Hizo de él su presente y su futuro, un destino que no podía tener otro rumbo. “Fui preparador físico de Cafeteros de Coatepec en Tercera División con quien me debutó profesionalmente el profesor Roberto Viveros y después estudié la carrera de director técnico en el ENDIT Campus de Guadalajara”, comentó.
Asimismo, fue director deportivo durante 12 años y otros 8 años como entrenador. Cursó sus estudios como maestro de Educación Física en la Normal Superior “Benito Juárez” de Ciudad Madero, Tamaulipas, y años después trabajó en el Colegio Victoria de su natal Estado.
Para seguir adquiriendo conocimientos, el “Gallo” asistió durante muchos años a cursos en los que convivió con auténticos monstruos del balompié, no sólo nacional sino de nivel mundial, como el argentino César Luis Menotti, el portugués Pedro Caixinha y la “Tota” Antonio Carbajal, entre otros.
Hoy, Agustín Zepeda se mantiene firme en su filosofía como coordinador general de la escuela Filial Tuzos Zeda Monte Blanco, donde impulsa el crecimiento de los chicos que allí entrenan. “Trabajar en la formación de seres humanos, pero con el sueño de que jueguen futbol profesional”, expresó.
Agustín Zepeda Dueñas, el “Gallo”, es hoy un hombre que respira futbol, pero también un ejemplo palpable de formación y entrega, sobre todo de amor por un deporte que desde antes de practicarlo ya lo llevaba en la mente, en el corazón y hasta en la sangre.