Las bajas temperaturas registradas durante los primeros meses del año provocaron un alza considerable en los precios de varios productos de la canasta básica, principalmente frutas y verduras, debido a la reducción en su producción.
Julio Márquez Jiménez, distribuidor de la Central de Abasto de Xalapa, explicó que artículos como el jitomate, el limón y el plátano han tenido incrementos importantes como consecuencia del frío que afectó las cosechas.
Uno de los productos que más ha encarecido es el jitomate. De acuerdo con el comerciante, el precio por kilogramo pasó de alrededor de 25 pesos a venderse actualmente entre 50 y 80 pesos. La caja de 30 kilos, que normalmente cuesta entre 250 y 300 pesos, llegó recientemente a alcanzar los mil pesos.
El limón también presentó un aumento considerable. Su valor se ha multiplicado hasta 10 veces respecto a las temporadas en que suele ser más barato, ya que la caja se vende actualmente entre 800 y 900 pesos, cuando regularmente ronda los 150 pesos.
El plátano tampoco se salvó de los incrementos. La caja, que usualmente se comercializa entre 150 y 200 pesos, ahora alcanza los 350 pesos. En el caso de la manzana, el precio por caja se ubica cerca de los mil pesos, lo que deja el kilogramo para el consumidor final en aproximadamente 50 pesos.
Este aumento en los costos también ha impactado directamente en las ventas. Márquez Jiménez señaló que la actividad comercial en la Central de Abasto ha disminuido entre un 25 y un 30 por ciento. “Sí nos ha pegado”, admitió el distribuidor, al explicar que los altos precios provocan que muchas personas compren menos producto.
La escasez está relacionada con las condiciones climáticas en las zonas productoras. El jitomate que se comercializa en la Capital veracruzana proviene principalmente de estados del norte del país como Sinaloa, Sonora y Zacatecas.
En el caso del plátano, gran parte llega de regiones de Veracruz como Nautla, San Rafael, Vega de la Torre y la Cuenca del Papaloapan, además de Tabasco, donde el clima frío también afectó las cosechas.
Pese al panorama actual, los distribuidores esperan que la situación mejore en las próximas semanas. Confían en que con el aumento de las temperaturas a mediados de marzo la producción se recupere y los precios comiencen a bajar, lo que podría aliviar el gasto de las familias veracruzanas.