Lo que para muchos es basura, para la fundación “Tapitas que dan Vida” representa una oportunidad de salud y bienestar para enfermos.
El paramédico e integrante de esta asociación, Adolfo Solís Sánchez, señaló que a través de esta iniciativa se transforman tapas de plástico en sillas de ruedas, medicamentos, pañales e insumos médicos esenciales. Los principales beneficiarios son personas con diversas enfermedades o condiciones de vulnerabilidad en la región.
La organización mantiene una constante red de recolección de tapitas en Fortín y en la localidad de Monte Blanco, a la cual se han sumado particulares e iniciativa privada. Esta labor se sostiene gracias al respaldo ciudadano, a quienes el fundador califica como “héroes sin capa” por encargarse de juntar el material y trasladarlo a los distintos centros de acopio habilitados.
Solís Sánchez indicó que el procedimiento de apoyo es práctico y accesible para toda la población, por lo que la ciudadanía puede entregar desde una pequeña bolsa de tapitas, con el único requisito de que el material se encuentre limpio y seco. Tras acumular el plástico durante periodos aproximados de 15 días, el volumen reunido se traslada para su venta y reciclaje, destinando los recursos económicos obtenidos en su totalidad a la compra de los insumos requeridos por los beneficiarios.
A través de esta dinámica, la fundación ha logrado abastecer apoyos de movilidad, como sillas de ruedas, además de insumos de asistencia diaria como pañales, bolsas de colostomía y tratamientos farmacológicos, abarcando la atención tanto de adultos como de menores de edad.
De manera complementaria, el proyecto recibe medicamentos en buen estado para su canalización directa y, en ciertas temporadas del año, realiza colectas de ropa destinada a familias de escasos recursos en las comunidades serranas. Para quienes deseen sumarse, en Fortín se reciben aportaciones en el autolavado “El Cuate” (Calle 4, entre Avenida 3 y Avenida 5) y en diversos puntos aliados; en Monte Blanco, las entregas se realizan en la pollería “Monserrat” (a media cuadra del 7-Eleven) y en los espacios coordinados con Bomberos Veracruzanos.