Xalapa tuvo el honor de recibir durante dos ocasiones, a la poeta chilena Gabriela Mistral, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1945.
El director de la Biblioteca Nacional de Chile, Pedro Zegers Blachet, recién galardonado con la medalla al Mérito Universidad Veracruzana, acompañado del representante de Negocios de la Embajada de Chile en México, Jorge Vidal Rodríguez, y del cronista de Xalapa, Vicente Espino Jara; presentaron el conservatorio "Centenario de la llegada de Gabriela Mistral a México “en la FILU 2022.
Evento se llevó en la Casa del lago UV, al ser especialista en su obra, Pedro Zegers abordó el legado de la autora chilena. "Se acercó a la gente de pueblo, a los niños que andaban descalzos en aquella época, quienes le recordaban a su infancia. Ella tuvo la oportunidad de ejercer como docente en este país, observó las costumbres de México, y forjó su silueta de la india mexicana".
El verdadero nombre de Gabriela Mistral es Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, quien estuvo presente en la toma de decisiones de la educación pública mexicana. Vicente Espino, cronista de la Capital, señaló que de su presencia por la ciudad hay conferencias que impartió a docentes de aquella época.
"Dio conferencias para los profesores de la Escuela Normal Veracruzana, estuvo en el Colegio Preparatorio de Xalapa, reencontrándose con docentes, generando empatía y contagiando a los demás de su pensamiento que aglutinaba una pasión y amor por América. En esos encuentros Xalapa fue afortunado porque abrigó conocimientos y esperanzas”.
Gabriela Mistral nació en Vicuña, Chile, el 7 de abril de 1889 y murió en Nueva York, el 10 de enero de 1957. Fue la primera mujer latinoamericana en recibir el premio Nobel de Literatura en 1945.
Gabriela Mistral en México
La poeta chilena llegó por primera vez a México en 1922, y hasta 1924 asesoró planes educativos de José Vasconcelos, quien es conocido por ser el apóstol de la modernidad educativa en el país.
De acuerdo con Vicente Espino, su estancia en 1922 en Xalapa fue breve, “vino a la Capital porque tenía que recorrer el país por vocación, para conocer al México real. Después, ya con el paso de los años, desarrolló toda su obra poética y regresó al país, llegó a Yucatán y posteriormente a Veracruz”.
Gabriela Mistral fue una de las poetas más importantes de la literatura chilena e hispanoamericana del siglo XX. Fue docente rural y educadora; en 1914 obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Chile con “Sonetos de la muerte”.
La autora buscaba asentarse en un lugar que le permitirán vivir cómodamente ya que sufría de una afección cardiaca, lo que motivó que viniera a la Ciudad de las Flores. Vicente Espino Jara, quien se encarga de escribir y promover la historia de este municipio, la educadora vivió un año de 1948 a 1949 en la Exhacienda del Lencero.
“Don Rafael Murillo Camacho, que era un empresario xalapeño exitoso pero muy pródigo para la cultura, la recibió y hospedó y le dio todas las facilidades. Entonces ella aquí va a seguir creando obras literarias, pero también siguió involucrada en ser como que una guía moral espiritual, que a través de su obra poética influenció en el pensamiento de los formadores de la educación y sobre todo en buscar el anhelo de vivir en una armonía social con derechos garantizados de las mujeres, de los adultos, de la educación para los niños, pero que no es un proyecto meramente de Gabriela Mistral, es un proyecto latinoamericano que ella representó”.
Gabriela Mistral dejó un legado literario en su pensamiento y obra. En el estado hay dos publicaciones referentes a su obra
Gabriela Mistral. Su etapa Veracruzana y en 1991 la maestra Leticia Tarrago hizo descripciones de su experiencia de niña de la ganadora de varios premios.
En entrevista con el cronista de la ciudad, la escritora encontró en Xalapa el paraíso donde se sintió acogida, bien atendida. “Tengo el libro del primer cronista que tuvo la ciudad, Dr. Gustavo Rodríguez y Sáinz, quien se dio a la tarea de recabar firmas de las personalidades que visitaron esta ciudad y ella escribió en este ejemplar: "La ciudad de Xalapa es casa fina en su paisaje como en su gente, ella distrae el ojo y obra sobre el espíritu como un cordial. Yo soy muy feliz de tener un mes de vida xalapeño”.