Ganaderos de la región de Ozuluama, en el norte de la entidad, señalaron presuntas irregularidades y deficiencias en los procedimientos de inspección, certificación y movilización de ganado a cargo de dependencias y organismos de sanidad agropecuaria, lo que afectaría a alrededor de mil 200 productores.
Durante una reunión, los ganaderos cuestionaron la falta de claridad en algunos requisitos, los tiempos prolongados de atención, la información desigual sobre los trámites y cobros que consideran elevados o sin suficiente sustento. Los productores advirtieron que estas situaciones generan retrasos y costos adicionales, además de incertidumbre para quienes requieren movilizar sus animales.
Ante ello, solicitaron la intervención de autoridades estatales y federales para revisar los protocolos aplicados por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), a fin de transparentar las tarifas y reducir la burocracia.
Los productores también plantearon establecer un mecanismo formal para atender quejas y aclaraciones, así como una mesa de trabajo permanente con las autoridades y representantes del sector. Aunque reconocieron la importancia de cumplir con las medidas de sanidad animal, insistieron en que los procedimientos deben aplicarse con reglas claras, transparencia, certeza jurídica y trato adecuado al productor.
Reiteraron que las demoras generan gastos adicionales y pérdidas económicas, principalmente por retrasos en la movilización de animales. “Pedimos la intervención de las autoridades encargadas en materia de sanidad para que regulen los procedimientos y protocolos que aplican actualmente SENASICA y OIRSA”, expresó uno de los productores.