Ante los riesgos y cada vez más dificultades para cruzar la frontera a Estados Unidos, miles de familias centroamericanas solicitan una visa humanitaria para permanecer en México, donde la mayoría termina en la economía informal, debido a la falta de documentos que el Gobierno no les facilita para laborar.
Al respecto, el hermano José Filiberto Velázquez, miembro del equipo misionero del padre Alejandro Solalinde, indicó que el año pasado fueron más de 8 mil 700 las solicitudes; muchas de personas que fueron repatriadas.
Sin embargo, de cada 24 trámites que inician, sólo 9 consiguen la estancia legal.
A pesar de que existe una ley muy completa en el tema de migración, no existe una correcta aplicación en beneficio de los centroamericanos que llegan a México en condición vulnerable.
Estimó que el 98 por ciento de las solicitudes de refugio son de familias y sólo el 2 por ciento son personas que viajan solas; varios de ellos han sido repatriados, pero que ya ni siquiera tienen familia en Centroamérica.
Sin embargo, lamentó que el Gobierno no facilite los documentos como la Clave Única de Registro de Población (CURP), por lo que no cuentan con las condiciones para incorporarse al sector laboral formal.