Guadalupe Taddei Zavala presentó formalmente su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), mediante un escrito dirigido a Raúl Bolaños-Cacho Cué, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. En el documento, fechado este lunes 26 de octubre, la funcionaria hizo un recuento de sus 33 años de trayectoria en las instituciones electorales mexicanas y defendió la importancia de preservar la estabilidad, independencia y fortaleza del organismo encargado de organizar las elecciones federales.
Taddei recordó su participación en distintas etapas de la construcción del sistema electoral, desde los primeros trabajos del Registro Federal de Electores hasta la organización de los comicios presidenciales de 2024 y la elección del Poder Judicial de la Federación de 2025, en la que se eligieron 2 mil 681 cargos.
En su escrito, destacó que durante su trayectoria compartió responsabilidades con miles de trabajadores comprometidos con la democracia, cuyo esfuerzo, afirmó, reconoce profundamente.
La organización electoral, por encima de intereses personales Uno de los argumentos centrales de la carta es que la organización de las elecciones constituye una responsabilidad del Estado Mexicano que debe mantenerse por encima de cualquier circunstancia o consideración personal.
La Consejera presidenta sostuvo que la estabilidad, independencia y fortaleza del INE son fundamentales para garantizar los derechos político-electorales de la ciudadanía y permitir la renovación pacífica de los poderes públicos.
Aunque el documento presenta una justificación institucional para su salida, no detalla de manera expresa los señalamientos, controversias o acontecimientos específicos que motivaron su decisión.
Tampoco contiene, en la página exhibida, una respuesta directa a los cuestionamientos que surgieron en los últimos días sobre presuntos conflictos de interés, relaciones con proveedores y posibles irregularidades en contrataciones vinculadas con el ámbito electoral.
Renuncia en medio de cuestionamientos
La presentación formal de la renuncia ocurre después de varios días de controversia alrededor de Taddei Zavala, quien había sostenido públicamente que no tenía intención de abandonar el cargo. La polémica se intensificó tras la difusión de videos y fotografías relacionados con su entorno familiar y el empresario José Alfredo Hernández Casillas, vinculado en reportes periodísticos con compañías proveedoras de materiales electorales.
A ello se sumaron cuestionamientos sobre contratos y posibles irregularidades que, según publicaciones periodísticas, son objeto de revisión por parte de las autoridades fiscalizadoras.
Estos señalamientos elevaron la presión política y pública sobre la titular del organismo electoral. Sin embargo, deben distinguirse las acusaciones y los asuntos sujetos a investigación de las responsabilidades que eventualmente puedan acreditarse mediante procedimientos oficiales.
La carta presentada ante la Cámara de Diputados no reconoce responsabilidad por esos hechos ni los identifica expresamente como la causa de la renuncia.
En su despedida, Taddei puso énfasis en su trayectoria profesional y en las distintas transformaciones que ha experimentado el sistema electoral mexicano durante más de 3 décadas. Entre los acontecimientos que destacó se encuentran la elección de la primera mujer Presidenta de México, en 2024, y la organización de la primera elección federal del Poder Judicial, celebrada en 2025.
Su renuncia abre una nueva etapa para el INE, institución que deberá mantener sus funciones y preparativos rumbo a los próximos procesos electorales, en un contexto en el que la confianza pública y la independencia de las autoridades electorales continúan siendo asuntos centrales del debate político.
La salida de Guadalupe Taddei deja pendiente el esclarecimiento de las controversias que marcaron los últimos días de su gestión, así como la definición de las responsabilidades que correspondan a las autoridades competentes.